Así capta dinero Cruz Roja: “Cada vez hay más niños con cáncer y sida”. En la imagen, la empresa MBA Steel Marketing, que capta fondos para Cruz Roja, organiza una charla de motivación a sus trabajadores.

Así capta dinero Cruz Roja: “Cada vez hay más niños con cáncer y sida”

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Los captadores de Cruz Roja utilizan falsos argumentos y guiones preparados para intentar vender donaciones a toda costa

David Placer

Así capta dinero Cruz Roja: “Cada vez hay más niños con cáncer y sida”. En la imagen, la empresa MBA Steel Marketing, que capta fondos para Cruz Roja, organiza una charla de motivación a sus trabajadores.

Madrid, 27 de febrero de 2018 (04:55 CET)

Es el manual para vender caridad, que también es un negocio. Cada vez que un captador de Cruz Roja aborda a los transeúntes en la calle o toca la puerta para colarse en la intimidad de un hogar ajeno, se activa un manual muy bien estudiado y ejecutado por los trabajadores precarios, en su mayoría falsos autónomos, que trabajan captando donantes para Cruz Roja.

El comercial siempre debe mirar a los ojos. Mantener el contacto visual es fundamental para generar confianza y empatía. La espontaneidad siempre es un plus. “¡Hola! El del café de Starbucks en la mano. ¿A dónde vas con tanta prisa? ¿Tienes un minuto? Yo soy Daniel ¿y tú?”.

Es necesario relajar a la persona. Preferiblemente se le da la mano, se juega con el tono de voz y se cuenta alguna anécdota personal. “Yo soy de Madrid, pero mi padre también es de Extremadura, de un pueblito en Badajoz”.

Una vez, el captador ha logrado la atención del posible donante, llega un discurso aprendido que parece espontáneo. Este diario ha contactado con un ex trabajador de la empresa MBA Steel Marketing, que trabaja para la Cruz Roja de Madrid captando clientes de puerta a puerta.

El ex trabajador, que solicitó mantener su nombre en el anonimato, reconoce que buena parte del discurso de ventas es una farsa, pero forma parte del guión para poder captar clientes. Las notas del extrabajador detallan el discurso aprendido que, por órdenes de sus jefes, aplicaba para captar donantes.

“¡Hola! Tranquilo que no estamos donando sangre. Soy ____ ¿y tú? Lo que estamos haciendo es informar a todos los vecinos que, por desgracia, cada vez hay más niños con cáncer, hepatitis y sida. Y pasan meses recibiendo quimio y esperando un trasplante”, detallan los apuntes del extrabajador.

Los contagios de VIH en niños se han desplomado en España desde 1998 y en 2015 no fue detectado ningún caso nuevo de niño con sida en España, según el Registro Nacional de Casos de Sida y el sistema de detección de nuevos casos de VIH.

El Registro Español de Tumores Infantiles asegura que no hay aumentos significativos de cáncer infantil en España desde 1990. Pero el argumento del aumento de casos de cáncer y sida sigue dando lástima y siguen siendo utilizados por las empresas que captan fondos para Cruz Roja.  

“Porque es devastador que te digan que tu hijo tiene cáncer. Yo mismo he trabajado con ellos tratando de darles todas las herramientas que puedan necesitar. También van algunos de mis compañeros como monitores de tiempo libre que se ponen una peluca y una nariz para hacerlos reír, que es lo que necesita un niño con una enfermedad crónica. ¿Verdad que sí?”, prosigue el manual del captador, que cada trabajador adapta a su medida y su personalidad.

La ética del vendedor

El trabajador entró al equipo de comerciales de Cruz Roja por un anuncio en Infojobs. Reconoce que los argumentos que utilizaba eran falsos. Nunca había visto a un niño enfermo ni conocía a los supuestos voluntarios que mencionaba en sus discursos. Al margen de la obra que realiza Cruz Roja Española, todo lo que contaba en primera persona era una patraña para captar clientes.

“Al principio lo hacía por necesidad, pero un día un refugiado en España me dijo que quería donar el poco dinero que tenía a la Cruz Roja. Entonces decidí dejarlo. No podía seguir vendiendo eso. Ese pobre inmigrante me estaba dando el dinero que no tenía para que yo ganase una comisión y para las comisiones que se llevan los jefes de la empresa subcontratada por Cruz Roja que visten traje de tres piezas y se mueven en Audi”, explica el extrabajador.

“Si ese refugiado supiese el porcentaje de su donación que llega a los necesitados, posiblemente no me daría nada. Creo que tenemos libertad para elegir nuestra ética y en ese momento decidí que no quería esa ética. Prefiero vivir en la calle antes que ganar el dinero de esa forma. Ahora trabajo en Glovo repartiendo comida y veo menos ambición de la que vi en Cruz Roja por ganar comisiones”, añade.

Cruz Roja Española asegura que las empresas subcontratadas para captar fondos deben cumplir el código de ética de la Asociación Española de Fundraising, una especie de patronal de las empresas que captan fondos para las oenegés. En caso de que esas empresas subcontradas incumplan los códigos, la organización se desentiende de cualquier posible responsabilidad.

El código establece que los anuncios de trabajo que publican estas empresas deben ser “veraces y ajustados al puesto de trabajo ofrecido”. La empresa MBA Steel Marketing, que trabaja para Cruz Roja, ofrece retribuciones “de hasta 1.800 euros, horario flexible, y alta en la Seguridad Social”.

La realidad es que la retribución depende de las ventas cerradas, el horario está controlado por la empresa y la Seguridad Social es pagada por el trabajador desde el primer día que comienza a vender suscripciones a Cruz Roja.

Con el recorte de las ayudas gubernamentales a las oenegés, la captación de fondos a través de empresas piramidales y de empleo precario ha aumentado de forma exponencial. En cualquier esquina, cualquier joven puede saltar detrás de un árbol o de alguna farola, siempre sonriente, intentando mostrarse amable y cooperador, pese a sus duras condiciones de trabajo. “¡Hola! ¿Tienes un minuto? Los niños con cáncer te necesitan”.

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