Año 2015: Las 5 batallas pendientes de los colectivos contra la minería agresiva

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Salvemos Cabana hace balance del 2014, que arrancó con el "desastre" en Monte Neme y finalizó con la cancelación de la mina asturiana de Salave, que entierra un poco más el proyecto de Edgewater para Corcoesto

Balsa minera en el Monte Neme

A Coruña, 01 de enero de 2015 (14:20 CET)

El proyecto de la multinacional canadiense Edgewater para extraer oro de Corcoesto dio el pistoletazo de salida a toda una fiebre minera en Galicia. Tomaron relevancia proyectos de exploración y explotación que pusieron en pie de guerra a muchos colectivos. A comienzos de 2013, mientras la gran explotación en tierras de Bergantiños se tramitaba, el Sindicato Labrego Galego se movilizaba contra una mina de feldespato en A Limia por temor a que pusiera en peligro los cultivos en la Indicación Xeográfica Protexida Pataca de Galicia. Mientras, en A Terra Chá, Varios colectivos integrados en la Comisión contra as Minas na Terra Chá, la cooperativa O Seixo y el SLG protestaban contra la extracción de Cuarzo que pretendía realizar Erimsa.

Estos movimientos germinaron en numerosos colectivos y asociaciones contra la mega minería en Galicia, que sumados a grupos ecologistas como Adega, ejercen una severa fiscalización de las explotaciones que se proyectan en suelo gallego. Uno de los más activos, Salvemos Cabana, ha hecho balance de la "lucha social" contra la minería agresiva durante el año 2014, un curso "clave" para los movimientos sociales, que "han alcanzado su mayoría de edad en la defensa del territorio". El mismo análisis desvela los proyectos 'polémicos' que siguen vivos y los retos normativos y legislativos del nuevo año.

Un "desastre" y una victoria

El principio y el fin de año tuvieron sabores contrapuestos para el colectivo. En febrero, la madrugada del día 10, reventó una de las balsas mineras situadas en la cumbre del Monte Neme debido a la fuerza de las sucesivas borrascas que azotaron el litoral de la costa coruñesa.

El resultado fue "un vertido incontrolado de más de 24.000 metros cúbicos de agua y lodos, algo que sin duda fue un recordatorio de lo que podría haber sucedido en la parroquia de Corcoesto en caso de accidente en la proyectada mina de oro a cielo abierto".

Pero Salvemos Cabana recuerda que el año acabó con la cancelación de la mina asturiana de Salave que quería poner en marcha Asturgold. Era un proyecto de explotación en el que se miraba Corcoesto, del mismo modo que Salave tenía la vista puesta en lo que sucedía en Bergantiños. Finalmente, la Comisión para Asuntos Medioambientales del Principado de Asturias (CAMA) acordó informar desfavorablemente la declaración de impacto ambiental (DIA) del conjunto del proyecto de explotación, lo que para muchos colectivos significó el golpe de gracia a los dos grandes minas del noroeste peninsular.

La mina abandonada de Touro

Pero hay que tener en cuenta que la minera de Corcoesto no ha dado por cerrado el asunto. Recientemente comunicó que negociaba con varios socios inversores que le ayudasen a cumplir con los requisitos financieros que le impuso la Xunta. También comunicó que el propio Gobierno gallego participaba en las conversaciones, punto que San Caetano no ha aclarado. En todo caso, el proyecto ha sido rechazado pese a contar con un informe de impacto ambiental favorable.

Es uno de los procesos que sigue su curso sin cerrarse definitivamente, aunque ahora parece muy lejos de concretarse. Algo similar sucede con la abandonada mina de Touro, un proyecto metalífero de cobre y oro, que está teniendo "un efecto adverso en todo el sistema hídrico de la zona, en un claro incumplimiento de la legislación nacional e internacional", explica la plataforma.

En marzo y julio del pasado año se enviaron nuevos documentos a la Oficina del Defensor del Pueblo en Madrid con el objetivo de demostrar las irregularidades que denuncia Salvemos Cabana.

Cementos Cosmos y Cova de Eirós

Quizá la lucha más descarnada del año ha sido contra la reapertura de la cantera de Vilavella, en el municipio lucense de Triacastela. Allí tiene su explotación de caliza Cementos Cosmos, histórica cementera gallega ahora en manos del gigante brasileño Votorantim. A su alrededor se levantaron las instalaciones de Oural, en Sarria, que tras el ERE aplicado por la compañía quedaron bajo mínimos de actividad.

La particularidad de la mina está en su ubicación. No sólo por el impacto visual en el Camino de Santiago, cuya ruta discurre a su lado, sino porque parte de la cantera está sobre el yacimiento arqueológico de Cova de Eirós. Salvemos Cabana denunció ante el Consejo de Europa los efectos de la autorización administrativa a la actividad minera de Cosmos, al considerar que dicha autorización vulnera lo establecido en dos convenios ratificados por el Gobierno español, tanto en el Convenio Europeo para la Protección del Patrimonio Arqueológico como en el Convenio Europeo de paisaje. AGE llevó al Parlamento presuntas irregularidades en la concesión de la licencia municipal y Adega puso el asunto en manos de la Fiscalía.

Red Natura y ley minera

Corcoesto, Touro y Triacastela seguirán dando que hablar en 2015. Pero también lo harán los cambios normativos. El nuevo Plan Director Rede Natura 2.000, que se dio a conocer en abril, también acumula denuncias. Salvemos Cabana denunció ante la Comisión Europea la incompatibilidad del texto con las principales directivas de protección medioambiental de la UE.

Del mismo modo, los colectivos hacen fuerza para solicitar la reforma de la Ley de Ordenación Minera de Galicia. AGE presentó su propuesta en el Parlamento bajo la premisa de que "la minería no puede ser en ningún caso considerada sostenible, dado que son actividades no perdurables en el tiempo pues la explotación del recurso supone su agotamiento". Solicitaba pues blindar Galicia contra proyectos de megaminería e impulsar un uso alternativo de los recursos naturales "que sea netamente sostenible y socialmente admisible". La propuesta de reforma no salió adelante.

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