Elisenda Alemany, Pablo Iglesias, Ada Colau y Xavier Domènech en un mitin de Catalunya en Comú-Podem. Aunque no estaban en la lista, a Iglesias y Colau se les desvanecen sus aspiraciones políticas. /EFE

Ada Colau y Pablo Iglesias salen derrotados en Cataluña

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Xavier Domènech reconoce que los malos resultados obtenidos, tan sólo ocho diputados, les colocan claramente en la oposición

Economía Digital

Elisenda Alemany, Pablo Iglesias, Ada Colau y Xavier Domènech en un mitin de Catalunya en Comú-Podem. Aunque no estaban en la lista, a Iglesias y Colau se les desvanecen sus aspiraciones políticas. /EFE

en Barcelona, 22 de diciembre de 2017 (00:57 CET)

Las elecciones catalanas han dejado a Catalunya en Comú-Podem en fuera de juego. Pase lo que pase, seguirán en la oposición. Entre los derrotados está Xavier Domènech, el candidato a la Generalitat, pero especialmente Pablo Iglesias, que pierde fuelle en sus planes para ser el caudillo de la izquierda española, y Ada Colau, alcaldesa de Barcelona y auténtica líder de la formación en Cataluña. El 21-D los aleja de ser una alternativa. No sólo en Cataluña sino también en España.

Esta ha sido una noche aciaga para los comuns. La dirección se reunió en la Universitat Pompeu Fabra. Nadie intentó disfrazar los resultados: están muy lejos de lo que esperaban. Lo reconoció el mismo Domènech: con el 99% del voto escrutado, los comuns se quedan en el 7,44% y con tan sólo ocho diputados. Tres escaños menos de los once que consiguió Catalunya sí que es pot (CSQP) en las elecciones del 27-S de 2015 cuando la lista la encabezaba Lluís Rabell.

Domènech aseguró después de conocer la debacle que el origen de estas elecciones es “ilegítimo” por haberlas convocado el gobierno de Mariano Rajoy al amparo del artículo 155. No obstante, subrayó que sus resultados son “sagrados” y que les “colocan claramente en la oposición”.

Xavier Domènech: el candidato de los comuns admite que el 21-D les coloca en la oposición

La formación de Domènech se situó a medio camino entre los bloques independentista y constitucional. Sin embargo, la equidistancia que tanto criticaron sus rivales no ha dado votos. No son imprescindibles, ni tan sólo necesarios para la investidura del próximo gobierno de la Generalitat. Sólo tendrían posibilidades si se aproximasen a los independentistas, siempre que las formaciones de Carles Puigdemont y Oriol Junqueras decidieran prescindir de la CUP. De momento, por lo que dijo Domènech en la noche electoral, no contemplan esa posibilidad. Se resigna a ser oposición.

Iglesias se volcó en la campaña catalana. Aspiraba a que Domènech tuviera la llave –que llegó a exhibir en uno de los mítines- del futuro gobierno catalán. Sin embargo, ha salido trasquilado. Cataluña no le sirve de trampolín para sus aspiraciones políticas.

Colau también sale debilitada del 21-D. Los comuns han quedado en quinta posición en Barcelona, la ciudad de la que es alcaldesa. Ciudadanos se ha situado en primera posición en seis de los diez distritos. Hace poco más de un mes, no movió ni un dedo para salvar el pacto de gobierno municipal con los socialistas de Jaume Collboni. Como Poncio Pilatos, se lavó las manos. Prefirió tenerlas libres después de las elecciones catalanas para tender otros posibles puentes. No obstante, ahora está más sola. En el pleno de este viernes no se ha atrevido a someter a votación los presupuestos por falta de apoyos, pese a que ERC y Pdecat le ayudaron a tramitarlos.

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