Abanca y Xunta lanzan un plan contra los desahucios

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La entidad financiera se compromete a ceder viviendas vacías y a renunciar a parte del alquiler para evitar la expulsión de una familia

R. Rodríguez

Botas, Escotet, Feijóo y Etcheverría en la presentación de Abanca | EFE
Botas, Escotet, Feijóo y Etcheverría en la presentación de Abanca | EFE

en A Coruña, 12 de junio de 2015 (21:06 CET)

Núñez Feijóo se ha puesto las pilas para demostrar que la Xunta puede ser tan social como las mareas, esas listas de unidad popular que hicieron un roto al PP en las pasadas elecciones municipales. Este sábado, algunos de sus candidatos toman posesión como alcaldes, y este viernes, el Gobierno gallego ha anunciado un plan anti-desahucios en coordinación con Abanca.

Feijóo se ha reunido con Juan Carlos Escotet, el actor principal del reparto de Banesco, para acordar las nuevas medidas. Algunas muy llamativas. Por ejemplo, en los casos de ejecución hipotecaria que afecten a familias con una renta inferior a entre tres y cuatro veces el IPREM –en función de las cargas familiares-- y que suponga el desahucio de su única vivienda, la entidad se compromete a trasladar el caso a la Administración autonómica y paralizar la expulsión hasta encontrar una solución.

Cesión de viviendas

La familia podrá continuar en el inmueble durante un máximo de tres años y en régimen de alquiler social. Abanca y Xunta asumirán los pagos de manera coordinada. La entidad renunciará a una parte del alquiler, mientras que el Gobierno gallego abonará la parte restante, 75 euros. Se trata, básicamente, de un alquiler social bonificado.

Abanca también se compromete a poner a disposición de la Xunta una parte de su parque de viviendas vacías para destinarlas a las familias desahuciadas o con bajos ingresos.

El giro social postelectoral de Feijóo

Es un golpe sobre la mesa de consideración por parte del Gobierno de Núñez Feijóo, que llega después del 24M y mucho después de que el drama de los desahucios golpease España. Antes se había activado el Plan Realoxa, para poner viviendas a disposición de los afectados por desahucios, aunque recibió bastantes críticas por cubrir escasas solicitudes. La Xunta dice que entre ese proyecto y los del Ejecutivo central ya se encontró solución para 300 familias.

El acuerdo con Abanca llega un día después de que el Consello da Xunta diese luz verde a nuevas medidas de carácter social, el giro que empieza a dar Feijóo para cambiar la cara de su partido, entre las que se incluían la negociación con entidades financieras y Sareb para dar un uso social a los inmuebles vacíos.

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