#19J: el Congreso aprueba los recortes de Rajoy con la oposición de ‘la calle’ en Internet

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La convalidación del ‘#Rajoyazo’ coincide con la subasta de 3.000 millones del Tesoro y el enésimo récord de la prima de riesgo

La manifestación de funcionarios por las calles de Madrid

19 de julio de 2012 (00:57 CET)

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, sacará hoy adelante en el Congreso el paquete de recortes valorado en 65.000 millones. Desde su anuncio, siete días atrás en el mismo escenario, las protestas no han cesado. Inmediatamente, Internet las bautizó como #Rajoyazo.

Y es que la dureza del ajuste que evoca el sobrenombre es de tal magnitud, que hasta el Fondo Monetario Internacional (FMI) de Christine Lagarde ha pedido este miércoles que el recorte sea menos inmediato y que se produzca en un escenario “macroeconómico más prudente”.

Pero previsiblemente este jueves no habrá edulcorante que valga, como sí sucedió durante los debates sobre la reforma laboral, y el decreto se convalidará tal y como lo aprobó el Consejo de Ministros. Quizá porque el Gobierno “no tiene la libertad” que necesita, como reconoció el jefe del Ejecutivo.

La abrumadora presencia parlamentaria de la fuerza de gobierno, el Partido Popular (PP), se encargará de echar vaselina al asunto, aunque la oposición prepara un debate contundente que discurrirá en paralelo a una subasta de deuda crucial para el futuro de la economía española. Será un pleno de smartphones permanentemente conectados al Tesoro Público.

Sin embargo, y aunque ningún grupo parlamentario ajeno apoyará a Rajoy, la contestación a los recortes en bienestar más abrumadores de la democracia se producirá fuera de las Cortes. Los agentes sociales han convocado manifestaciones en las principales ciudades españolas: Madrid y Barcelona calibrarán el pulso de la calle.

Efecto amplificador


No serán las únicas varas de medir y las redes sociales volverán a demostrar su pujanza. De momento ya han dejado clara la intensa oposición a los planes de Rajoy. “El efecto de un hashtag en Twitter o de un video de Youtube es inmediato y su repercusión puede llegar a ser de proporciones incalculables”, apunta el analista de redes sociales de Economía Digital, Xavier Gassó.

Las etiquetas de la red de los 140 caracteres ya se han puesto a funcionar. Hoy es #19J en Twitter y todos los mensajes de los usuarios se clasificarán bajo esa nomenclatura. Si en las manifestaciones se cuentan miles de personas, aquí hablamos de millones de mensajes y, de momento, Rajoy pierde.

El Partido Popular ha apelado “a la mayoría silenciosa” que acepta los recortes “con resignación pero con la convicción de que son necesarias”, según la Ministra de Trabajo, Fátima Báñez. El mensaje somos más, pero menos ruidosos no ha calado más allá de las puertas de la madrileña calle Génova.

Nuevas manifestaciones


La proliferación de las concentraciones de funcionarios y otros colectivos frente a las sedes del PP y a la aplastante protesta de los ciudadanos a través de Twitter y Facebook forzó al Gobierno a modular su discurso. Pero la oposición a Rajoy estos días no ha hecho más que crecer. El #19J como el 15M ha vuelto a demostrar que la política suele ir un paso por detrás.

Para cuando los partidos logren sentirse cómodos en las redes sociales, los mecanismos actuales de expresión en este entorno podrían cambiar de nuevo. De hecho lo están haciendo y el #19J será distinto al 15M. Hay más canales y más eficaces con los que expresarse.

“Las protestas ya no se circunscriben a una sola red social, o dos, y se utiliza cualquier nueva herramienta para esparcir los reproches. El ejemplo en eclosión es Whatsapp y otras redes más específicas”, apunta el consultor en comportamiento social en las TIC y analista de Economía Digital, Javier Maján. “Ojo a Tout, que puede cambiar la forma de compartir los mensajes a partir de ahora...”, coincide Gassó. En el prólogo de esta historia quedan los SMS con el pásalo enviados durante la jornada de reflexión tras los atentados del 11M en Madrid.

El 'hashtag' de los mercados

Este jueves, los imputs de la calle llegarán a través de varias plataformas. Pero el mensaje que teme el Gobierno utilizará un único hashtag: el tipo de interés que reclamarán los inversores al Tesoro Público por prestar dinero a España. Mientras el Congreso vota y la sociedad protesta, los mercados dejarán claro si confían o no en la eficacia de las nuevas medidas.

Como en las redes sociales, los augurios gustan poco al Gobierno. Los bonos a colocar hoy cotizaban el miércoles en el mercado secundario en niveles de hasta el 6,65%. El organismo nunca ha pagado esos intereses por referencias de cinco años, aunque sí han estado oscilando por encima en el mercado secundario en momentos puntuales durante los últimos meses. En total, el Tesoro pretende captar entre 2.000 y 3.000 millones. La subasta se producirá con la prima de riesgo en el máximo histórico, en niveles prerrescate bancario.
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