Siguen en estado crítico 32 heridos, tras las 80 víctimas mortales

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Galicia estará siete días de luto oficial por el siniestro ferroviario más grave de Europa en quince años

R. Rodríguez

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, (10, izq) junto a la ministra Ana Pastor, (12, izq), el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, (9, izq), guardan hoy un minuto de silencio en la Xunta de Galicia| EFE
 El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, (10, izq) junto a la ministra Ana Pastor, (12, izq), el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, (9, izq), guardan hoy un minuto de silencio en la Xunta de Galicia| EFE

26 de julio de 2013 (02:26 CET)

Jueves profundamente triste en Galicia, golpeada por un accidente trágico en la víspera de su fiesta nacional. Fue una jornada para poner cifras al balance de heridos y fallecidos a causa del siniestro de un tren Alvia en las cercanías del casco urbano de Santiago el pasado miércoles. El Gobierno gallego, que aprobó en una reunión extraordinaria del Consello da Xunta el mayor luto oficial de la historia de Galicia, siete días, cuantificó 80 víctimas mortales. 73 personas murieron en el mismo lugar del siniestro y otras siete lo hicieron tras ser trasladadas a los centros hospitalarios.

Las inspecciones en el lugar del accidente para encontrar nuevos cadáveres finalizaron durante la tarde del jueves, pero todavía están hospitalizados 32 heridos en estado crítico, lo que podría elevar la cifra de fallecidos.

El accidente ferroviario de Santiago es el más grave sucedido en Europa en los últimos quince años y uno de los mayores de la historia de España.

Solidaridad en la tragedia

El día comenzó con el discurso del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que alabó el trabajo de los servicios de emergencia y las fuerzas de seguridad y agradeció las muestras de apoyo recibidas desde todas partes del planeta, desde Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea, hasta Barack Obama, presidente de Estados Unidos.

Feijóo tuvo una especial mención para las muestras de solidaridad de los ciudadanos. Tras expresar su pesar por el accidente, afirmó que “el 24 de julio será también el día en el que los gallegos colapsaron los centros habilitados para donar sangre, en que ciudadanos anónimos acudieron al tren para atender a las víctimas”. Justo homenaje a los ciudadanos y funcionarios que en los días de crisis sumaron sus esfuerzos al del dispositivo oficial.

Despliegue para la identificación de los cuerpos


En esos momentos, la cifra de muertos seguía aumentando a ritmo lento, mientras los forenses intentaban acelerar la identificación de los cadáveres. Los familiares aguardaban con desesperación en el edificio Cersia de Santiago. Muchos de ellos expresaron sus quejas por la demora en las identificaciones. El escenario estuvo cargado de angustia.

Equipos formados por cuatro forenses trabajaron durante la tarde a un ritmo de entre ocho y nueve identificaciones por hora, según afirmó el vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda. Se intentó completar la tarea este jueves, sin embargo, 13 cuerpos no pudieron ser identificados y quedaron pendientes de nuevas pruebas que se practicaron este viernes. Seis han sido ya identificados. Los otros siete tendrán que llegar hasta las pruebas de ADN, lo que podría retrasar la tarea días.

Asistencia psicológica

“Una vez que se da total veracidad a la identificación y lo autoriza el juez, se le comunica a las familias y se las acompaña al multiusos Fontes do Sar”, explicó Rueda. Las instalaciones donde habitualmente juega sus partidos en la ACB el Blusens Monbús Obradoiro fueron habilitadas de madrugada como improvisado tanatorio.

Los familiares aguardaban en el edificio Cersa a que les comunicaran la identificación en una tensa espera. Un equipo de psicólogos vigiló el proceso, según confirmó la Xunta, acompañando a los familiares desde que se les informaba de la identificación hasta que reconocían el cuerpo.

El lugar del accidente

Desde primera hora de la mañana, dos grúas procedieron a retirar los vagones de la vía para su inspección en el lugar del accidente en la parroquia de Argrois. El tren se salió de la vía al alcanzar la curva de A Grandeira, en el enlace de las vías convencionales con las de Alta Velocidad. Seis de los vagones volcaron, arrastrándose hasta hacia un lado del puente, y otros cuatro, desenganchados del resto, se desplazaron al lado contrario junto con la máquina. Un vagón intermedio salió despedido hasta estrellarse con un talud.

Las grúas fueron retirando los habitáculos que conformaron el tren durante toda la jornada. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) tiene previsto restablecer este mismo viernes el servicio ferroviario por dos de las vías que han permanecido cerradas a la circulación desde el accidente.

Tres días de luto oficial en España

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, viajó a Galicia para conocer el lugar del accidente y transmitir palabras de apoyo y ánimo a los heridos. Tras acercarse Argrois, visitó el Hospital Clínico de Santiago, donde permanecían ingresados más de un centenar de heridos.

En San Caetano, compareció ante los medios para anunciar que el Gobierno decreta tres días de luto oficial en toda España. Del mismo modo, alabó a la Xunta y a los servicios de emergencia y fuerzas de seguridad por la gestión de la crisis.

Minuto de silencio

Toda la Administración general del Estado, Comunidades Autónomas y la Federación Española de Municipios y Provincias, así como el Congreso de los Diputados, guardaron un minuto de silencio por las victimas a las 12.00 horas.

Atención a los afectados


La Policía de Santiago habilitó un teléfono de información para atender a las familias de los viajeros del convoy siniestrado: 981.551.100. Renfe mantiene abiertos también los teléfonos de atención 900.101.660 y 900.444.222
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