Los siete días que pueden dinamitar los 30 años de Bautista en la SGAE

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INVESTIGACIÓN JUDICIAL

Víctor Manuel, Juan Miguel Fernández Sastrón y Teddy Bautista

04 de julio de 2011 (19:36 CET)

“La única lectura del asunto es en clave política. La detención de Bautista y otros altos cargos justo después de una elecciones que han ganado y por un asunto que se remonta a 2007 no puede tener otra interpretación”, aseguran fuentes muy conocedoras de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE). La teoría se sustenta en que las frías relaciones de Bautista con un Partido Popular en plena marcha triunfal hacia el Gobierno habrían aconsejado precipitar la salida del presidente, que tras dos días de interrogatorios quedó en libertad provisional el domingo, como el director general, Enrique Loras, y el director económico financiero, Ricardo Azcoaga.

De las pesquisas realizadas durante las dos largas jornadas de estancia de Bautista y sus hombres de confianza en las dependencias de la Guardia Civil se deduce que su participación en un presunto delito de apropiación indebida y administración fraudulenta es secundaria. Más allá de la posible motivación política y aunque todo apunta a que el cerebro de la operación es José Luis Rodríguez Neri, que ayer prestó declaración, el futuro de Bautista al frente de una institución que gobierna desde hace 30 años se tambalea.

Sus numerosos enemigos han aprovechado la extraordinaria polvareda levantada por las detenciones para tirarse al cuello de Bautista. El hombre que en el papel de Judas que interpretó en Jesucristo Superstar recibía las 30 monedas a cambio de traicionar a su maestro, se ha pasado los últimos 30 años administrando –con unos métodos discutidos por muchos– las monedas de sus compañeros artistas, aferrado al cargo y manteniendo a un equipo que ahora ve como un andamio que parecía muy bien anclado se tambalea. ¿Por qué? ¿Qué posibilidades tiene Bautista de seguir adelante en la SGAE?

El marido de la sobrina del Rey

Su gran azote en la SGAE es el hombre que perdió contra Bautista las elecciones la semana pasada, José Miguel Sastrón. Compositor y marido hasta hace unos pocos meses de la sobrina del Rey, Simoneta Gómez Acebo, basó su campaña en dos mensajes: la SGAE no debe ser una multinacional y debe cambiar sus estatutos para que puedan votar más de los 8.000 socios que sobre un total de 100.000 pueden hacerlo ahora. Es decir, menos codicia y más transparencia.

Pero si Sastrón personaliza la oposición oficial, desde el pasado viernes se han producido otros movimientos sorprendentes por la velocidad y su procedencia. Algunos de los miembros de la junta directiva que debe constituirse el próximo día 12 de julio proponen a Bautista la creación de una comisión gestora que se haría cargo de la SGAE.

Víctor Manuel, a dos bandas


“Podrían haber esperado un poco para filtrar su intención. Hacerlo cuando todavía estaban detenidos es una forma de hacer ver que los cargos contra el presidente y los otros dos detenidos son graves”, señalan en fuentes cercanas a la SGAE. El cantante Víctor Manuel es uno de los grandes valedores de la opción de la gestora, que no es compartida por otros socios. Incluso se especula con que las elecciones celebradas la semana pasada sean impugnadas, una opción que podría estar estudiando Sastrón.

La batalla política ya está en marcha. El PP se ha apresurado a pedir explicaciones al Gobierno por la falta de control en las finanzas de la SGAE y la ministra Sinde ha pedido comparecer en el Congreso para explicar la política del Ministerio de Cultura en este asunto.

Las claves de la trama

La investigación que ha llevado a la cúpula de la SGAE ante el juez se remonta a 2007. Entonces, varias asociaciones de internautas, de usuarios de Internet y de pequeñas y medianas empresas de informática y nuevas tecnologías presentaron una denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción contra los directivos de la Sociedad. Les acusaban de apropiación indebida, estafa y fraude de subvenciones y de enriquecimiento injusto.

Ahora, el juez acusa a Bautista y su guardia de corps de un delito continuado de apropiación indebida. Presuntamente, habrían desviado cifras millonarias a través de una de las filiales de la SGAE, la SDAE, que hasta hace poco gestionaba los derechos de autor en Internet. La otra empresa bajo los focos es Microgénesis, que cumplía esta función antes del nacimiento de la SDAE.

Las dos compañías bajo los focos han contado en sus puestos directivos con José Luis Rodríguez Neri, el presunto cerebro del fraude. Su declaración será vital para que dentro de una semana caiga el presidente eterno de la SGAE, obligado a un ejercicio de supervivencia sin precedentes. Pero conviene no dar por amortizado a Bautista. “El mundo de la música está muy dividido, pero el del cine le apoya sin fisuras”, dicen fuentes conocedoras de la institución. En siete días, la respuesta.
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