La otra clave de los millonarios beneficios de Abanca

stop

02 de marzo de 2015 (23:51 CET)

Los 1.157 millones de euros de beneficio neto logrados en 2014 por Abanca, frente a los justitos 17,9 millones obtenidos en 2013, suponen más que el desembolso realizado en la subasta por el banquero venezolano para hacerse con Novagalicia, unos 1.003 millones, que además paga a plazos. Este resultado y esas diferencias se ha convertido en los últimos días en cierta munición para la crítica política, con tiras y aflojas de PP, PSdeG-PSOE y BNG. Sin embargo, conviene detenerse en los detalles.

Abanca logró un resultado bruto de 601 millones de euros en 2014, que prácticamente se duplicó después de impuestos al activar 556 millones en créditos fiscales. Además de la gestión comercial, que se derivó en una drástica caída de la morosidad, hay otro factor que determina los resultados de la entidad el año pasado. Y son las provisiones. Mejor dicho, la escasa necesidad de tener que hacer saneamientos y provisionar deterioros.

Sin ir más lejos, el año pasado fueron 173 millones los que apuntó Abanca en esta partida, la de las provisiones, frente a los 1.309 millones que había tenido que provisionar José María Castellano en su último año en Novagalicia, en 2013, y que ya habían descendido más de un 80% sobre 2012. Todo ello tiene una consecuencia: si atendemos al resultado antes de provisiones, Abanca ganó menos en 2014. En concreto, 618,1 millones de euros, frente a los 871,1 millones de 2013. Para tener un discurso, conviene contar con todos los datos.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad