Gorriarán y la Cámara de Vigo

stop

14 de enero de 2013 (18:11 CET)

¿Es posible que el exdirector de una entidad financiera que tiene que comparecer cada quince días en los juzgados al estar imputado por el cobro de una indemnización multimillonaria siga representado a ese banco o caja en organismos e instituciones? ¿Puede ser posible que Gregorio Gorriarán, ex director de inmuebles de NCG, procesado en la Audiencia Nacional, forme parte del pleno de una cámara de comercio? ¿Y de su selecto comité ejecutivo? Pues sí, como la vida misma.

Sabíamos de casos en los que algunos ex directivos de NCG, sobre todo los de mayor nivel, permanecieron en los consejos de empresas participadas durante algún tiempo, unos meses, en lo que se entiende por una transición mientras se renovaban los representantes, pero de ninguno en que el cesado permanezca más de un año en una institución en representación de dicha entidad. Porque Gorriarán salió de la entidad financiera en septiembre de 2011, y todavía permanece, a todos los efectos, como el hombre de Novagalicia Banco en el pleno de la Cámara de Comercio de Vigo. Para más señas, también es miembro de su comité ejecutivo, un grupo de afines al presidente del órgano cameral vigués, José García Costas, que rige los destinos de la institución.

En esta historia se da la circunstancia de que García Costas es el flamante copresidente de la fundación de la extinta caja, Novacaixagalicia. Su consejo de administración lo nombró copresidente de la entidad el pasado mes de octubre. García Costas, también presidente del astillero Barreras, se incorporó a la fundación compartiendo el cargo con José Manuel Carballedo, que ocupaba la presidencia de turno durante el período de transición hasta la conversión de la caja en fundación de carácter especial.

La actividad profesional de Gregorio Gorriarán, primero en Caixanova y después en NCG, y la privada, en las empresas que controla junto a su hermano, llegaron a confluir cuando Delta Consultores Internacional, el holding que aglutina las participaciones del grupo familiar, firmó préstamos con Caixanova, entidad en la que trabajaba el ejecutivo ahora imputado en la Audiencia Nacional. De hecho, según avanzó en exclusiva Economía Digital, Gorriarán llegó a gestionar un grupo promotor de carácter familiar mientras era el responsable de la división inmobiliaria de NCG.

Ahora, con esto de la Cámara de Comercio de Vigo, cualquiera podrá argüir que mientras no se renuevan los órganos de administración camerales, pleno y comité, no podrá llevarse a cabo el relevo de Gorriarán. Y como eso suele suceder tras unas elecciones, pues claro, ahí está el quid. A esperar. Por el contrario, alguien también podrá pensar que Gorriarán y García Costas son amigos. ¿O quizá muy amigos?
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad