García Costas maniobra para hacerse con la vicepresidencia de la CEP

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12 de abril de 2015 (18:44 CET)

Más de mes y medio después de las convulsas elecciones celebradas en la Confederación de Empresarios de Pontevedra (CEP), el nuevo y actual presidente, Jorge Cebreiros -que se impuso a Luis Nóvoa, que ocupaba el cargo desde verano de 2013 tras la salida de José Manuel Fernández Alvariño hacia la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG)- sigue sin completar su comité directivo. Son muchas las incógnitas.

El patrón de patrones de Pontevedra, según los estatutos de la organización, puede nombrar, sine die, dos vicepresidentes de libre designación, de los seis reglamentarios. Sigue sin hacerlo más de 45 días después de aquella tempestuosa cita con las unas, salpicada, según la versión de los finalmente vencidos, por injerencias políticas a favor de un candidato.

A esta situación de provisionalidad, se añade que otra de las vicepresidencias, la correspondiente al sector de Industria, también sigue vacante. No concurrió -por esta sección- ningún candidato a la cita electoral del pasado 26 de febrero. Primero, por la imposibilidad sobrevenida de presentarse a tal cargo por parte del poderoso presidente de la Cámara de Comercio y copropietario del astillero Hijos de J. Barreras, José García Costas.

El empresario fue expulsado de forma fulminante de la poderosa organización Asime, patronal del sector metalúrgico y metalmecánica (astilleros y automoción, entre otros), al saber que apoyaría al actual presidente Jorge Cebreiros. Y segundo, porque el otro candidato inicial, el presidente de la influyente Cooperativa de Armadores de Vigo, Javier Touza, prefirió desistir. El caso es que a todos los efectos, la convocatoria de este proceso electoral parcial también es potestad del número uno de la CEP.

García Costas podría volver a optar a ser vicepresidente de la CEP, a pesar del golpe de Asime, siempre que cumpla unos requisitos. Así, debe ser nombrado vocal por alguna asociación incluida en la CEP. Dado que en la patronal metalúrgica Asime, donde concentra gran parte de su grupo de empresas, no hay opciones, debe orientar su futuro electoral hacia otro grupo de actividades. Una de sus empresas, Emenasa, dedicada a las instalaciones eléctricas profesionales, está asociada a la patronal Instalectra, entidad asociada a la CEP y con derecho de voto.

Desde ahí, podría dar el salto a la vicepresidencia, toda vez que la directiva de esta asociación debe nombrarlo previamente vocal para acceder estatutariamente a su designación en la CEP y, en su caso, posterior elección en las urnas. Para ello, Instalectra debe mover ficha y situarlo como vocal. Finalmente, y cumpliendo los mismos requisitos de representatividad como vocal por parte de alguna asociación empresarial, también puede ser vicepresidente por la vía de la doble libre designación para ese cargo que los estatutos conceden al presidente Jorge Cebreiros. 

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