Fumata blanca: la UE suaviza las condiciones de la ayuda a Grecia

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ACUERDO

La canciller alemana, Angela Merkel, a su llegada a la cumbre / EFE

21 de julio de 2011 (17:03 CET)

El borrador de conclusiones de la cumbre que celebra la Eurozona despliega un conjunto de actuaciones para defender el euro y a los países en dificultades. La reunión, en la que participan el Banco Central Europeo (BCE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y algunos bancos privados, deja un paquete de medidas que satisface las pretensiones de las dos grandes locomotoras europeas.

Francia se sale con la suya y el fondo de rescate europeo será flexibilizado, de forma que a través de este instrumento se podrá recapitalizar bancos a través de créditos a los gobiernos europeos. El radio de acción de este instrumento alcanzará también a los países que no han sido rescatados. Puede ser el caso de España y de Italia, cuyos bancos y primas de riesgo han sufrido duros ataques especulativos.

Además, el fondo de rescate también podrá entrar en el mercado secundario comprando deuda, una de las grandes demandas del BCE. Éste realizará un análisis previo para dilucidar si dan las circunstancias para realizar estas compras.

Por su parte, Alemania saca adelante su pretensión de que haya participación privada.

'Plan Marshall' para Grecia

En el caso concreto de Grecia, la UE ha puesto sobre la mesa un auténtico plan Marshall. Los líderes europeos han dado el visto bueno a alargar los plazos del crédito concedido hace más de un año a Atenas. Supondría alargar desde 7 hasta 15 años e incluso hasta 30 el plazo para que Atenas pague con una reducción de los tipo de interés desde el 4,5% hasta el 3,5%.

Ahora, la asignatura pendiente es el acuerdo definitivo sobre el papel del sector privado en el segundo rescate de Grecia. Hay varias posibilidades, entre las que se incluyen la recompra de deuda con descuento, la reinversión de la deuda que venza y el canje de bonos por otros de más largo vencimiento. Se estima que la participación privada ascendería a unos 17.000 millones de euros.

En cualquier caso, el escenario es aún incierto. El hecho de que los bancos vayan a participar en el segundo rescate, que supone el reconocimiento de un default parcial de Grecia, pone a los países en problemas ante la posibilidad de un recorte del rating
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