El escándalo Strauss-Kahn ensombrece la salida de la crisis en Europa

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ESCÁNDALOS

16 de mayo de 2011 (23:59 CET)

El escándalo sexual del director del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn (DSK para los franceses), no sólo puede suponer el final de su carrera política, sino que puede tener consecuencias económicas y muchos analistas predicen ya que la salida de economista francés de la institución monetaria puede ensombrecer la salida de la crisis económica que afectan a varios países europeos.

Strauss-Kahn se había convertido en el gran valedor de los rescates a los países europeos con más dificultades como Portugal, Irlanda y, sobre todo, Grecia, país que se encuentra inmerso en un proceso de renegociación de su deuda con los principales organismos internacionales.

Si los análisis del domingo se centraban en las consecuencias políticas del caso DSK y el fin de sus aspiraciones a la presidencia francesa, este lunes los especialistas especulaban con las consecuencias sobre la economía europea que puede provocar la salida del economista francés del FMI tras su detención en Nueva York, acusado de agresión sexual contra una empleada de un hotel neoyorkino.

Eswar Prasad, economista que trabajó en el FMI entre 1990 y 2006, lo resumía así: “El vergonzoso final de DSK llega precisamente en el peor momento para Europa”.

Valedor de Grecia

Desde su acceso a la dirección del FMI, el prestigioso economista Strauss-Kahn se había ganado también una gran fama como negociador. A él se le atribuye que la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el propio FMI accediesen a conceder un primer préstamo de 110.000 millones de euros para ayudar a Grecia y ahora defendía la concesión de ayudas por otros 30.000 millones frente a las voces, especialmente alemanes y estadounidenses, que reclaman más reformas y recortes al gobierno griego.

¿Quién ayudará ahora a los griegos? Se preguntan los analistas. ¿Qué pasará con otros países en dificultades como Portugal e Irlanda?

El diario liberal griego Kathimerini tituló su edición de este lunes de una manera muy gráfica: “Atenas desamparada". Hasta el diario Eleftherotypia, habitualmente crítico con el papel del FMI en la crisis griega, predijo "una línea aún más dura" de la institución respecto a su país si se confirma la marcha de Strauss-Kahn.

Casi la totalidad de la prensa del Viejo Continente fue unánime al valorar las consecuencias del escándalo DSK en la economía europea. El diario económico alemán Handelsblatt consideró que los griegos pierden en Strauss-Kahn a su principal aliado en las conversaciones sobre la renegociación de la deuda con sus socios europeos.

Según el italiano La Reppublica, con la presumible salida del aún director del FMI se producirá un “inmenso vacío” en la institución “justo en un momento crucial para la salvación de Grecia y la estabilidad de la zona euro".

El británico The Guardian coincidió en que el FMI "está amenazado ahora de quedar a la deriva en medio de delicadas negociaciones sobre las condiciones de un nuevo préstamo a Grecia y sobre la política a llevar a cabo para evitar una nueva recesión".

En Portugal, el diario Público estima que "como director del FMI, (Strauss-Kahn) se había convertido en un aliado vital de Europa" y "un defensor del apoyo a las economías más frágiles como la de Portugal y Grecia".

Ante la jueza

Este lunes se producirá ya una imagen de esas que valen más que mil palabras. A la hora en la que los ministros de Finanzas de la Eurozona se reúnen en Bruselas para abordar el problema griego, Strauss-Kahn, que tenía previsto asistir a ese encuentro, comparecerá ante una jueza neoyorkina para responder de los delitos que pesan sobre él: agresión sexual, intento de violación y retención ilegal.

Al mismo tiempo que desde Bruselas se aseguraba que el asunto DSK no influiría en la concesión de un nuevo plan de ayudas a Grecia, el comisario europeo de Relaciones Económicas, el finlandés Olli Rehn, instaba al gobierno griego a “acelerar sus reformas económicas y poner en marcha su programa de privatización completa”.

El aumento de la presión sobre el gobierno griego provocará, según los analistas, un movimiento especulativo sobre la deuda griega. El FMI, por el papel de su director general, se había convertido en el gran avalador de la deuda del país europeo y en la garantía de éxito del plan de saneamiento.

Con DSK en fuera de juego, los mercados internacionales pueden convertirse en un hervidero de especulación y las tasas de los bonos de deuda griega pueden dispararse a un punto que según auguran los expertos, entre ellos el gurú de la economía Nuriel Rubini, impedirá a Grecia devolver lo que le ha sido prestado.

Volatilidad en los mercados

Con estas perspectivas, las bolsas reaccionaron este lunes a la baja. Las principales bolsas europeas (a excepción de Madrid que cerró una leve subida del 0,07%) cerraron a la baja, Tokio perdió casi un 1% y Nueva York apenas ganaba unas centésimas.

"Durante al menos unos días, los mercados van a temer una parálisis de la dirección del FMI", predijo el analista de divisas en UBS, Garth Berry, a la agencia Dow Jones Newswires.

El escándalo DSK puede tener otra consecuencia negativa para Europa. Desde su creación hace casi 70 años, europeos y estadounidenses se repartían la presidencia de los dos principales organismos económicos multinacionales: Europa se quedaba la dirección del FMI y Estados Unidos la del BM.

EL FMI, en manos americanas


Pero eso se acordó en los tiempos en los que Europa y Estados Unidos representaban las dos mayores potencias económicas mundiales. Actualmente, ante la pujanza de las nuevas economías, potencias emergentes como Brasil, China e India reclaman más protagonismo en estas instituciones.

Por este motivo, DSK podría convertirse en el último director del FMI de origen europeo, a favor de algún representante del nuevo mundo económico. Y eso representaría para Europa una pérdida de su peso en la economía mundial.
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