El dinero descuenta el 27S y espera que España «tienda puentes» tras las generales

Cobra peso la tesis de que el futuro Gobierno central tendrá que adentrarse en un cambio de estrategia, abriendo la puerta a un nuevo encaje de Cataluña en España

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Como se esperaba, las elecciones en Cataluña no han despejado muchas de las incertidumbres que se planteaban, más allá de la ratificación de que las dos opciones han reforzado sus posiciones antagónicas.

Solo una puerta parece que empieza abrirse a la vista de los resultados, que el Gobierno central que salga de las urnas en diciembre tendrá que tomar alguna decisión, en el sentido de negociar mayores concesiones, sobre todo económicas.

En ese sentido, ninguna de las grandes asociaciones empresariales ha querido, de momento, salir a la palestra para valorar los resultados de las elecciones catalanas. «De momento, no tenemos pensado pronunciarnos. Ni hoy, ni mañana, ni la semana que viene», comentaba desde el Círculo de Empresarios. Tampoco desde la patronal CEOE. Lo consideran prematuro y habrá que esperar a ver cómo evoluciona la situación en los próximos días.

Goirigolzarri, que los políticos estén a la altura

Sí lo ha hecho el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, uno de los pocos empresarios en pronunciarse sobre lo ocurrido tras el 27-S, para ahondar en ese más que evidente necesario cambio de estrategia que deberá abordar el nuevo Gobierno que salga de las elecciones del próximo mes de diciembre.

«Cordura, serenidad y construir puentes», pedía el presidente de Bankia a los políticos. Y que estén a la altura. «Los ciudadanos han hablado y han estructurado un Parlamento. Ahora toca esperar, ver, y analizar lo que los políticos hacen», apuntaba.

Mercados en calma

En los mercados bursátiles, la sensación generalizada es que los inversores daban por descontados los resultados producidos, y por ello la primera sesión tras el 27S transcurría sin grandes fluctuaciones, y, en ningún caso, los movimientos se producían por lo ocurrido en Cataluña, sino por otras claves meramente económicas, como las dudas que siguen llegando sobre China, en el terreno negativo, o, en el positivo, la modificación que anuncia el Gobierno para que, finalmente, los activos fiscales diferidos (DTA) de los bancos computen como capital y no ayudas del Estado, incompatibles con la legislación europea.

En general, la idea que barajan los analistas es que el 27S ha cambiado poco las cosas, y que cada una de las partes seguirá aferrándose a los postulados que hasta ahora venían manteniendo. Los independentistas, con la hoja de ruta marcada para celebrar un referéndum constituyente dentro de 18 meses, y los contrarios a la secesión –con Ciudadanos al frente–, abogando por el mantenimiento del statu quo existente.

Cataluña, lastre crónico

«Por tanto, todo seguirá enquistado, con un lastre crónico para la bolsa con el que deberán convivir los inversores», señalaba Juan José Fernández, analista de Link Securities.

En el exterior, también existe la misma sensación. «Aunque la probabilidad de la independencia ha aumentado, todavía no lo vemos como el escenario más posible», dicen desde Barclays, porque los costes para Cataluña son muy elevados y porque esperan concesiones del Gobierno central después de las elecciones generales de diciembre.

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