El Banco Gallego, mucho más cerca de NCG

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27 de septiembre de 2012 (16:05 CET)

Que el futuro del Banco Gallego está cada vez más cerca de los despachos de la sede de NCG Banco en Policarpo Sanz es algo que casi nadie duda ya en la entidad dirigida por José Luis Losada, uno histórico de la casa que en la fusión entre las extintas Caixa Galicia y Caixanova dio la batalla por la gente de Fernández Gayoso, que para algo era su accionista mayoritario. A ello se unía la especial aversión de Losada a todo lo que fuera el apellido Méndez.

Ahora, con los chequeos de Oliver Wyman a la vuelta de la esquina, y sin comprador para la filial de NCG, la única puerta de salida es la de la integración. Y los trabajadores temen lo peor porque las duplicidades, en la red de oficinas, por ejemplo, vuelven a estar sobre la mesa. Y eso significa una casi inevitable reducción de plantilla.

Pero para absorber la entidad que todavía preside otro histórico, Juan Manuel Urgoiti, hace falta hablar de precio con los minoritarios, que ni son pocos ni mindundis, y de valoraciones de esas participaciones. ¿Está NCG ahora para hacer una ampliación de capital y diluir a sus compañeros de viaje? Los Campo, los Ungría y compañía no van a vender duros a pesetas, y mucho menos ahora. Por algo han acudido a las sucesivas ampliaciones que en los últimos años ha hecho el Banco Gallego. La salida, al menos para resolver el lío accionarial, a buen seguro que está ocupando más tiempo del previsto a José María Castellano.
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