AGE propone una marea gallega para derrocar al PP

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Yolanda Díaz, coordinadora de Esquerda Unida, advierte que si las candidaturas ciudadanas y de izquierda no son capaces de coordinarse "el tren de la historia pasará por delante"

Martiño Noriega y Yolanda Díaz en Santiago

en A Coruña, 16 de mayo de 2015 (18:00 CET)

Una marea que no es atlántica, ni de Vigo, ni aberta, sino una marea de mareas, la marea gallega. No es la primera vez que la viceportavoz de AGE, Yolanda Díaz, pronuncia este concepto. Esta misma semana, en el acto de apoyo a la candidatura de Xulio Ferreiro en A Coruña al que acudió también Pablo Iglesias, Díaz lanzó la misma propuesta al auditorio y se preguntó: "¿No somos capaces de llegar a un consenso de mínimos, no seremos capaces de ponernos de acuerdo?".

Este sábado la marea gallega ha vuelto a saltar al escenario en un nuevo acto, esta vez en apoyo de Compostela Aberta y Martiño Noriega, candidato a la alcaldía de Santiago y socio en la alianza con Anova. Díaz apostó por construir "una marea gallega" que "rompa la brecha abierta" en el régimen ya que, de lo contrario, "la historia pasará por delante".

Una cuestión ética

Se trata de poner un mar enfrente de Feijóo pero también de Rajoy. De hecho, la idea de la coordinadora de Esquerda Unida parte de la "potentísima" red que se está construyendo tanto en Galicia como en el Estado.

"Tiene la cara de Ada Colau (candidata de Barcelona en Comú), Manuela Carmena (Ahora Madrid) o Martiño Noriega" y que "va a demostrar que es capaz de cambiar la realidad", zanjó. Con las municipales a la vista, ese proyecto de aunar las mareas en un movimiento que pase de lo local a lo nacional, y de ahí al Estado, parece suspenderse sobre resultados electorales.

Pero Díaz alega razones más profundas. Sostiene que es una "obligación ética y moral". "A una persona que no puede pagar la luz le importa un bledo si somos de Anova, de Esquerda Unida o de otra formación, les importa que podamos cambiar las cosas", apuntó.

El discurso de los aliados

A su lado tenía a Martiño Noriega, que puso su granito de arena al concepto. El candidato a la alcaldía de Santiago considerado que "el problema", tanto en Santiago, como en Galicia como en el Estado, "no es sólo el Partido Popular" sino "todo lo que lo envuelve, la manera de gestionar, de operar con los poderes fácticos". "Para combatirlos hay que juntar", defendió.

El discurso no es nuevo, pero se bate en duelo con el del partido en San Caetano. Feijóo dijo este sábado que el PP es garantía de estabilidad –aunque quizá Santiago no sea el mejor ejemplo-- frente a otros partidos que ocultan "sus siglas, con caretas y disfraces" y tildó de "radicales" a las mareas.

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