Un banco antichavista con estructura "durmiente" en España

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Cuenta con toda una estructura holding gestionada desde Madrid para sus inversiones fuera de Venezuela

18 de diciembre de 2013 (19:09 CET)

Hasta este año, el vínculo de Banesco con España era más instrumental que corporativo. De hecho, la compañía utiliza desde 2007 el paraguas financiero del Banco de España por varios motivos, entre ellos el tratamiento del régimen fiscal para las sociedades tenedoras de acciones y la seguridad jurídica para sus inversiones en otros países, al margen de las autoridades financieras venezolanas. Banesco es conocido como un banco alejado de los tics autoritarios del régimen chavista, ahora en manos de Nicolás Maduro.

Del holding de Banesco en España cuelgan participaciones en entidades en Panamá, República Dominicana y Estados Unidos, entre otros países. Así, desde Madrid controla el 100% de Banesco Panamá, de Banesco Banco Múltiple (Santo Domingo) y de varias filiales de medios de pago.

En los últimos meses, de forma discreta, el banco presidido por Escotet ha procedido a impulsar cambios en su estructura societaria en España, con la vista puesta en crecer. Así, el grupo procedió en agosto a constituir Banesco Holding Hispania, fruto de la integración de otras filiales, entre ellas Banesco Holding Latinoamérica, Banesco Corporación Holding Hispania y Banesco Holding Financiero 2.

También, en marzo, procedió a la fusión de su holding en España con Banesco Dutch Holding BV, domiciliada en Holanda por sus grandes ventajas fiscales. El patrimonio absorbido por la matriz ascendió a 77 millones de euros, de los cuales 71 millones pertenecían a las participaciones de Banesco.

Con un pie en Galicia

El banco de Escotet procedió a realizar estas operaciones cuando ya tenía medio pie en España. De hecho, el Etcheverría alcanzó el año pasado un acuerdo con la entidad venezolana para que se incorporase a su accionariado. La entrada del primer banco privado de Venezuela incluía la compra del 44,7% que poseía Novagalicia. Posteriormente, con la salida de parte de la familia fundadora, los Etcheverría, Juan Carlos Escotet se hacía con más del 70% del centenario banco.

Con su salida del Etcheverría, Novagalicia iniciaba un nuevo plan de desinversiones según los mandatos de Bruselas y, a su vez, la entidad con sede en Betanzos aceleraba su crecimiento en la comunidad autónoma con la apertura de 50 oficinas y la creación de alrededor de 200 puestos de trabajo. 

Tras la entrada de Banesco, Javier Etcheverría continúa como presidente, y el consejero delegado, Francisco Botas, lidera el nuevo proyecto, al frente de su actual equipo, una estructura que todo parece indicar será replicada ahora en NCG.
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