Serra y Todó, a un paso del juicio por los sueldos de Caixa Catalunya

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El juez considera que la antigua cúpula despreció los intereses de la entidad

Gabriel Trindade

El entonces presidente de Caixa Catalunya, Narcis Serra (derecha), y el director general, Adolf Todó (izquierda), en la presentación de los resultados de 2009
El entonces presidente de Caixa Catalunya, Narcis Serra (derecha), y el director general, Adolf Todó (izquierda), en la presentación de los resultados de 2009

Barcelona, 23 de diciembre de 2014 (16:15 CET)

La actuación de la antigua cúpula de Caixa Catalunya, que subió los sueldos de varios directivos cuando la entidad estaba a punto de ser rescatada, fue un desprecio para los intereses de la compañía. Así de contundente se muestra el magistrado que instruye el caso de los sueldazos de la antigua caja de la Diputación de Barcelona en un auto que deja a los ex presidentes de la entidad, Narcís Serra y Adolf Todó, a un paso del juicio.

El titular del tribunal de instrucción número 30 de Barcelona, Julián García de Eulate, explica que "no existe controversia acerca de la realidad de los hechos denunciados" y señala que la actuación de los culpables raya el "dolo". En su opinión, el consejo tomó las "aparentemente reprobables decisiones" con el único propósito de ser bien vistos en la institución y para abrir puertas a alguna expectativa o posibilidad futura, "en perjuicio y desprecio de los intereses de la entidad".

40 imputados del consejo


El magistrado, además de mantener imputados a Serra y Todó, también ampara la acusación contra una cuarentena de miembros del consejo de administración que aprobaron las remuneraciones extras, por un delito de administración desleal. El auto da un plazo de 10 días a la Fiscalía y a las acusaciones personadas --la CUP y Ausbanc-- para que, si lo consideran oportuno, soliciten la apertura de juicio oral contra los denunciados.

García de Eulate señala dos reuniones como momentos claves en esta causa. La primera de ellas tiene lugar el 19 de enero de 2010. La cúpula aprobó aumentar el salario variable anual de Todó, por aquel entonces director general, del 35 al 50% y de Jaume Massana, consejero delegado, del 35 al 25%.

La segunda tiene lugar el 13 de octubre del mismo año. "Se aprueba la subida salarial para el año 2011 de los miembros del comité de dirección", indica el auto. En el caso concreto de Todó, se pasó de 800.481 euros a 812.501. En el de Massana, el incremento fue de 598.428 euros a 610.201. Las dos medidas no beneficaron a Narcís Serra, ya que como presidente sólo cobraba dietas. 

Suelos a nivel de mercado


La causa contra la antigua cúpula parte de una denuncia que presentó la Fiscalía Anticorrupción. El escrito denunciaba los incrementos de retribuciones en 2010, cuando ese mismo año necesitó 1.250 millones de euros para finalizar su conversión en banco. Finalmente, fue intervenida un ejercicio más tarde.

La defensa de los altos cargos ha sostenido durante las diferentes vistas que el incremento de sueldo se encontraba muy por debajo de las exigencias de mercado. En este sentido, también han apuntado que el Banco de España estaba informado de las medidas. 

 
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