José Luis Méndez, con Julio Fernández Gayoso en segundo plano, en una imagen de archivo / EFE
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El ex director general de Caixa Galicia defiende que no hubo trato de favor hacia su familia y que desconoce irregularidades en la colocación de preferentes

Rubén Rodríguez

Economía Digital

José Luis Méndez, con Julio Fernández Gayoso en segundo plano, en una imagen de archivo / EFE

en A Coruña, 29 de abril de 2018 (05:00 CET)

La caja "era solvente hasta 2009" y no opino sobre "lo que sucedió después de mi jubilación". Esas dos ideas han marcado las respuestas de José Luis Méndez a los grupos del Congreso en la comisión de investigación sobre la crisis financiera. Al igual que sucedió con Mauro Varela, el expresidente de Novacaixagalicia, Méndez ha esquivado las preguntas trasladadas por En Marea y Esquerra Republicana por escrito, ya que el exdirectivo no acudió a la Cámara por motivos de salud. El segundo turno al que tenían derecho los partidos no aclara nada respecto a lo ya respondido por el exdirector general de Caixa Galicia hace tres semanas.

Méndez se reitera en que no hubo tratos de favor hacia sus familiares, ni en la operación en la que Matilde Pascual, su esposa, pagó 1,5 millones por 14 inmuebles de Caixa Galicia meses después de escriturar la separación de bienes con su marido; ni en la financiación a Enrique Bañuelos, que acabaría teniendo como número dos en Amper a Yago Méndez, hijo de José Luis Méndez. “Mientras estuve en Caixa Galicia ninguno de mis hijos mantuvo relación laboral o de negocio alguna con el señor Bañuelos”, zanjó. 

La caja otorgó una docena de préstamos a la inmobiliaria Astroc, de Bañuelos, que acabarían ocasionando un quebranto próximo a los 300 millones. El exdirectivo valora el trabajo de su hijo José Luis Méndez Pascual al frente de la corporación industrial de la caja, que llegó a controlar un 5% de Astroc, como “profesional”.

Preferentes

Méndez no recuerda la estrategia comercial diseñada para la colocación de participaciones preferentes y obligaciones subordinadas. Como afirmara en sus primeras respuestas, niega que la situación financiera de la caja motivara la comercialización masiva de estos productos.  Se limita a afirmar que “las políticas que se implementaron por los departamentos correspondientes se realizaron de forma profesional y correcta”. Y añade que las prácticas comerciales de Caixa Galicia, “eran habituales en el sistema financiero español”.

No recuerda tampoco que los sindicatos advirtieran al consejo de administración del riesgo que suponía colocar estos productos financieros en el tramo minorista.

Sin ganas de responder

“¿Le parece ético que la sociedad haya tenido que hacerse cargo de los negocios fallidos de Caixa Galicia que han beneficiado de una manera u otra a su familia?”, decía una de las preguntas de Esquerra Republicana. A lo que Méndez responde:

- "No estoy de acuerdo, en absoluto, con las afirmaciones de su pregunta"

Y más adelante insiste la formación catalana: “¿No se merecen sus disculpas las personas desahuciadas por su entidad? ¿No se merecen sus disculpas las personas que su mala gestión perdieron su empleo?”

- “No comparto las afirmaciones de sus preguntas”, zanja Méndez.

Ese ha sido el tono general en la segunda tanda de respuestas del ex director general de Caixa Galicia, que ni quieren ni aportan nada a lo ya respondido en la primera ocasión para defender la profesionalidad de su gestión al frente de la caja, “solvente” hasta su jubilación, según afirma en reiteradas ocasiones.

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