Rodrigo Rato, presidente de Bankia

Rato pone a trabajar a 12.000 oficinas para amarrar la salida a bolsa de Bankia

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BOLSAS

05 de junio de 2011 (21:10 CET)

El grupo que preside Rodrigo Rato quiere estar en bolsa en cinco o seis semanas. Para ello, tiene engrasada la maquinaria que le debe permitir colocar en el parquet entre 3.000 y 4.000 millones de euros. De esta cifra, entre el 50% y el 60% recaerá entre inversores particulares.

La operación está aún en la primera fase. Estos días, los analistas del sindicato colocador deben hacer llegar al banco sus valoraciones del grupo y esta semana que viene está previsto que empiece el período de pre márketing en el que los grandes inversores empezarán a decir a Bankia a qué precios están dispuestos a comprar. En cualquier caso, las oficinas de la entidad ya están comunicando a los clientes que la operación es cuestión de días y recomendándoles que inviertan con el reclamo de un alto dividendo.

Para que nada falle, el grupo se ha asegurado que hasta 15.000 oficinas bancarias echarán el resto en todo el país para que la operación salga adelante. La cifra es la suma de las sucursales que sólo en España suman Santander, la propia Bankia, Barclays –con una red de más de 500 entidades heredadas de Banco Zaragozano- Sabadell y Pastor, las entidades que han sido designadas por Rato para vender en las redes bancarias los títulos del tercer grupo financiero español con un volumen de activos de 275.000 millones de euros millones de euros.

De la lista se ha caído BBVA. El segundo banco español no ha querido jugar un papel de segundón en una de las operaciones que va a la dejar las comisiones más jugosas del año por colocación y aseguramiento. Rato ha dado a Santander un papel estelar en la salida a bolsa, lo que ha provocado el enfado de Francisco González. Hay que recordar que el actual presidente de Bankia fue fichado por Emilio Botín en enero de 2008 en calidad de asesor y miembro del consejo asesor internacional después de su salida del Fondo Monetario Internacional (FMI).

A la espera de que puedan sumarse otras entidades, según el diseño de la operación será la red de estos cinco bancos la que colocará el grueso de los alrededor de 2.000 millones de euros destinados a pequeños inversores. Para conseguir el objetivo, el principal mensaje de los bancos y cajas a sus clientes será el jugoso dividendo que Bankia va a pagar a sus accionistas. Rato se ha comprometido a que el pay-out –porcentaje de capital que se destina a dividendos- sea de como mínimo el 40%, en línea con los grandes bancos cotizados españoles.

El precedente de Criteria


No se ha visto una ofensiva así desde la salida a bolsa de Criteria, cuando en octubre de 2007 colocó acciones por valor de 3.850 millones de euros. Entonces, el hólding de participadas de La Caixa, que el próximo 1 de julio dejará su sitio en bolsa a CaixaBank, cargó también el peso de la operación en los inversores particulares atraídos por su red. Un 55% de las acciones se vendieron a inversores particulares y otro 5% a empleados.

El propio grupo fue el director del tramo minorista de esta salida a bolsa, en el que actuaron como codirectores Santander, Banesto y…Caja Madrid. El grupo presidido entonces por Miguel Blesa fue una parte importante del éxito de la operación gracias a la calidad de sus equipos de renta variable, que ahora también serán decisivos en la colocación del grupo que lideran junto a Bancaja. También participaron en la venta de Criteria entidades que ahora repiten en Bankia como Sabadell o Pastor.

Rato, que hasta diciembre de 2009 fue consejero de Criteria, se ha inspirado en la salida a bolsa de su gran competidor para garantizar el éxito de la oferta de acciones. Como en su momento La Caixa, quiere aprovecharse de la gran red de oficinas de Bankia –en 10 provincias tiene una cuota de sucursales superior al 10% y en 9 provincias es el primer grupo financiero– con un doble objetivo: además del primero, obvio, de que la OPV sea un éxito, quiere que sus clientes y empleados entren de forma masiva en el capital para garantizarse una base de capital fiel y estable.

Modelo olvidado


Por lo tanto, Bankia va a recuperar un modelo, el de la venta a inversores particulares, del que las empresas debutantes en bolsa prácticamente se han olvidado en los últimos tiempos. La central de reservas Amadeus, que protagonizó en 2010 la mayor oferta de acciones de ese año en Europa, excluyó al inversor particular.

En cuanto a la de Enel Green Power, realizada en noviembre del año pasado, apenas destinó el 2,74% de la oferta a inversores minoristas españoles. Y, de las ofertas que vienen, Atento sólo colocará sus acciones entre inversores institucionales. En los cinco últimos años, seis de las 15 empresas que han dado sus primeros pasos en bolsa han renunciado al tramo minorista.
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