Pulso de la gran banca y el FROB por Novagalicia

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El Santander, BBVA y La Caixa piden un blindaje en forma de ayudas y créditos fiscales para pujar por la caja, pero el Banco de España insiste en vender la entidad sin aportar ni un euro público más

FG, Botín y Fainé, al lado de José María Castellano (NCG) y Fernando Restoy (FROB) / EFE

28 de octubre de 2013 (22:25 CET)

La privatización de Novagalicia entra en el momento crucial. Hoy y mañana miércoles, el Santander, BBVA y La Caixa se reúnen con el máximo accionista, el FROB, para decidir si presentan ofertas vinculantes. El proceso culminará el jueves. A partir de esa negociación las entidades decidirán si están finalmente interesadas.

Sin embargo, el planteamiento con el que la gran banca encara estos encuentros es el menos deseado por el Banco de España.

Los tres grandes reclaman ayudas públicas en forma de esquemas de protección contra activos (EPA) y en créditos fiscales (DTA) para proteger las ratios de solvencia actuales. El fondo público, lejos de aceptar el envite planta cara. Se reafirma en las posiciones originales e insiste en que no aportará un euro público más al proceso. Sólo está dispuesto a ceder en el terreno de los activos tributarios. Insiste, además, en que los postores deberán pagar un precio por la compra.

Como en CatalunyaCaixa

La situación de enquistamiento es análoga a la subasta de CatalunyaCaixa con una salvedad: la presencia de fondos buitres, dispuestos a entrar en el capital de la entidad gallega. Este elemento de la ecuación es importante, ya que la falta de alternativas a la banca tradicional acabó con la suspensión dos veces de la venta de la caja de ahorros catalana.

Los grandes avisaron la semana pasada, durante las presentación de los resultados trimestrales, y ahora comienzan a disparar. Si en un primer momento los consejeros delegados del Santander y BBVA advirtieron de la inestabilidad que generaría que un fondo de inversión internacional se hiciera con NCG, ahora han mostrado sus cartas abiertamente. Ponen en duda que la entidad presidida por José María Castellano valga los 1.400 millones estimados por el FROB.

Alta morosidad y poca calidad crediticia

De acuerdo con las fuentes financieras consultadas por Economía Digital, las dudas llegan por la vía de la cartera de créditos a empresas, una vez saneado el riesgo promotor con el traspaso de activos inmobiliarios de NCG a la Sareb, el banco malo. Otro factor que preocupa es el elevado índice de morosidad, por encima de la media (12%) según las proyecciones de los tres grandes basadas en el cuaderno de venta. El riesgo en el segmento de pymes es elevado.

NCG afronta también la privatización con el lastre de su corporación, que perdió 765 millones de euros en 2012. El grupo industrial del banco, que multiplicó por 24 los números rojos, suma deterioros en la cartera de participadas por 679 millones.

Participadas en riesgo


Otra de las dudas de la gran banca reside precisamente en la financiación adicional mantenida por NCG con sus participadas, una herencia de la etapa de las extintas cajas. El Santander, BBVA y La Caixa coinciden en señalar que varias de esas compañías dudosas mantienen a Novagalicia como único proveedor bancario, factor que eleva el riesgo exponencialmente.
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