Novacaixagalicia y Fundación Barrié: 382 millones en obra social en plena crisis

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Tras la fusión de las dos cajas gallegas la inversión se redujo en 80 millones, mientras la institución vinculada al Pastor se mantuvo estable

Rubén Rodríguez

Pedro Otero, gerente de la Fundación Novacaixagalicia, y Jose María Arias, presidente de la Fundación Barrié de la Maza
Pedro Otero, gerente de la Fundación Novacaixagalicia, y Jose María Arias, presidente de la Fundación Barrié de la Maza

09 de junio de 2014 (03:05 CET)

Las dos fundaciones que nacieron al calor de entidades financieras y que todavía operan en Galicia destinaron 382 millones a gasto social durante la crisis. Es el resultado de sumar las inversiones de la Fundación Barrié de la Maza, impulsada por el que fuera eterno primer accionista y presidente de Banco Pastor, Pedro Barrié de la Maza; y Novacaixagalicia, heredera de las antiguas cajas gallegas y reconvertida en fundación con la entrada de 2013 en medio de una enorme incertidumbre sobre su futuro a causa del proceso de privatización de Novagalicia Banco.

El grueso de esta inversión lo acapara Novagalicia, con 328 millones de gasto social desde 2009, último ejercicio en el que Caixanova y Caixa Galicia operaron por separado. Una vez dimitida como caja de ahorros, el grueso de su actividad tiene que ver con el llamado “impulso social”, formalizado a través de centros para mayores, asistencia a la dependencia o formación e investigación gerontológica.

Once millones al año

El perfil de la Fundación Barrié es distinto. Destinó un 17,5% de su gasto a la acción social, mientras que el trozo gordo del pastel se destinaba a la investigación, la publicación o las becas de formación que concede la institución, más vinculada al terreno cultural y educativo. Desde 2009, año en el que falleció Carmela Arias, condesa de Fenosa y presidenta de la fundación hasta ese año, la entidad destinó 53,6 millones a su labor social.

No solo se diferencia de Novacaixagalicia en el enfoque de su actividad, sino también en la estabilidad de sus números, incluso durante la crisis. El gasto social se ha mantenido estable en torno a los 11 millones de euros en el último lustro, experimentando su única caída acusada, precisamente, en 2013, cuando se rebajó a los 9,2 millones. Dice la institución en su memoria anual, presentada la pasada semana, que se debe a diversos programas que costaron menos de lo previsto.

La Fundación Barrié prevé unos ingresos cercanos a los 13 millones de euros, principalmente vinculados a su patrimonio inmobiliario y a los dividendos que percibe de Banco Pastor, aunque también por donaciones, patrocinios y colaboraciones durante el desarrollo de su actividad.

Tres millones de beneficiarios menos


Otro cantar es la Fundación Novacaixagalicia, que ha redimensionado drásticamente su tamaño. Con el agua al cuello, la pasada semana celebró en la presentación de su memoria anual una reducción del déficit del 57% que cohabitó con una inversión social de 31 millones de euros a beneficio de cerca de un millón de usuarios.

Un trabajo notable a pesar de la reducción del 25% en la inversión. Echando la vista atrás, los números dan buena cuenta de las tribulaciones de la entidad. El último año de las dos cajas, la inversión ascendió a 110 millones y benefició a más de 4 millones de usuarios. La fusión y los años posteriores han dejado por el camino casi 80 millones de obra social y tres millones de beneficiarios.

Desde ese año, la reducción del gasto ha sido constante e implacable. 86 millones en 2010, 60,3 millones en 2011, 41 millones en 2012 y 31 en el último ejercicio.
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