NGB cierra hasta nuevo aviso sus tres oficinas en Moaña

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Las manifestaciones de los afectados por las preferentes han propiciado esta decisión. “La plataforma de Moaña impide un funcionamiento seguro y pacífico”

Oficina de NGB

15 de mayo de 2012 (23:18 CET)

Novagalicia Banco cerrará sus tres oficinas en Moaña (Pontevedra) a partir de este miércoles y hasta nuevo aviso. La entidad asegura que el cierre viene motivado “por la imposibilidad de garantizar la prestación del servicio en las debidas condiciones y para preservar la seguridad de los clientes y los empleados”.

Sus oficinas en este concello pontevedrés solían ser el blanco habitual de las manifestaciones de los afectados por la emisión de participaciones preferentes. Esta misma semana estaba previsto que las plataformas de afectados cerrasen durante unas horas las oficinas de la entidad, una práctica que ya habían llevado a cabo en numerosas ocasiones a lo largo de estas semanas.

En un comunicado remitido a los medios a última hora de la noche del martes, Novagalicia agradece “la comprensión de muchos de sus clientes afectados por las preferentes”.

“La plataforma de Moaña impide el funcionamiento seguro”


“Con ánimo de colaboración y busca de soluciones la entidad ha intentado establecer el diálogo y la interlocución con los representantes de las plataformas, y seguirá abundando en esa vía. Sin embargo, la plataforma de Moaña en particular impide desde hace semanas el funcionamiento seguro y pacífico de la actividad, obligando a tomar esta medida”, indican desde la entidad que preside José María Castellano.

Lo cierto es que tanto los concellos de Moaña, como Cangas, O Rosal y Vigo son algunos de los más afectados por la emisión de participaciones preferentes por parte de las antiguas cajas que luego se fusionarían en NovaCaixagalicia.

“Los trabajadores también adquirieron preferentes”


Aunque no hay una estimación fidedigna del número de personas que tienen sus ahorros cautivos por estas emisiones de preferentes, Novagalicia banco habla de unas 40.000 personas.

“La mitad de los trabajadores de nuestras oficinas han adquirido participaciones preferentes o las han vendido a sus familiares más directos (padres, hijos, hermanos y cónyuges), por lo que también se les puede considerar afectados. Cuando estos productos se comercializaron, ni empleados ni clientes podían imaginar que las cajas requerirían jamás ayudas de Estado que las convirtiesen hoy en una entidad pública”, asegura NGB. 

Los afectados "no ven el horizonte"

Justamente, el pasado viernes, Economía Digital se puso en contacto con la plataforma de afectados por las preferentes de Moaña que aseguró que tras los últimos acontecimientos con Bankia veían su futuro muy negro. "Después de lo que ha pasado esta semana y las informaciones que nos llegan no vemos el horizonte", declaró uno de los portavoces.
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