NCG afronta la subasta con el lastre de su corporación, que pierde 765 millones

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El grupo industrial del banco, que multiplicó por 24 sus números rojos en 2012, suma deterioros en la cartera de participadas por 679 millones

Clientes de Novagalicia en cajeros de la entidad | EFE

08 de octubre de 2013 (19:33 CET)

A buen seguro que la contrarreloj para la subasta de NCG, con su cuaderno de venta sobre la mesa de cinco grandes grupos nacionales y un fondo internacional, no evita que los futuros compradores se detengan en uno de los aspectos críticos de la estructura de la entidad financiera nacionalizada. Y es que, al margen de los quebraderos de cabeza de la división inmobiliaria, la cartera de participadas afronta un proceso de desinversión que no ha hecho más que empezar. El plazo concedido por Bruselas el año pasado fijaba cuatro años para proceder a las enajenaciones, que se han acelerado este ejercicio. Sin embargo, el del grupo industrial es uno de los principales lastres de la entidad.

Un repaso a las cuentas aprobadas el pasado mes de marzo por NCG Corporación Industrial, antes CXG Corporación Novacaixagalicia, no presentadas ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) al consolidar con su matriz, NCG Banco, sirve para obtener una foto fija del grupo de empresas al cierre de 2012. La corporación, que cuenta con un patrimonio de 1.677 millones de euros, presentó unas pérdidas de 764,8 millones de euros, multiplicando por algo más de 24 veces sus números rojos del ejercicio precedente, el 2011, cuando había tenido unos resultados negativos de 31,5 millones.

Un año atípico

El de 2012 fue un año especialmente atípico para el grupo industrial de NCG. Por varios motivos. Todo ello llevó a sus gestores a incorporar al balance deterioros en la cartera de participadas de 679 millones, clave que explica las pérdidas del año. Los propios auditores, Deloitte, apuntan en su informe que dichos deterioros son consecuencia de las obligaciones de desinversión y señalan que esa cantidad podría variar, “ya que fueron calculados por los administradores sobre la base de la información disponible al cierre del ejercicio y bajo determinadas hipótesis basadas en el contenido del citado plan” de desinversiones.

En esta línea, apuntan que “el impacto económico final de dichas medidas en las cuentas anuales de la sociedad dependerá de la evolución del valor razonable de dichas sociedades participadas y del cumplimiento efectivo del calendario de desinversiones”.

Activos en venta

Los desinversiones apuntan a los deterioros y éstos a las pérdidas. Los gestores de NCG hacen referencia a esta dinámica, si bien aclaran en la memoria que la corporación “dispone, al 31 de diciembre de 2012, de un fondo de maniobra positivo por importe de 1.495 millones de euros (considerando sus activos no corrientes mantenidos para la venta, es decir lo que prevén enajenar), así como un patrimonio neto de 1.672 millones de euros a dicha fecha”.

En este sentido, explican, “se han formulado las presentes cuentas anuales aplicando el principio de empresa en funcionamiento dado que no se albergan dudas sobre la capacidad de la sociedad para realizar sus activos y liquidar sus pasivos”. Otra clave que explica el balance de la corporación de NCG son sus activos no corrientes mantenidos para la venta, que sumaban en concreto en 2012 unos 987 millones de euros, frente a los exiguos 1,9 millones de 2011.
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