Merkel desangra a Grecia antes del referéndum sobre el rescate

Alemania fuerza al Eurogrupo a suspender el programa de ayuda hasta que se conozca el resultado de la consulta; el FMI considera insolvente a Grecia aunque el BCE decidirá este miércoles si el partido llega a su fin

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El Eurogrupo que ha debatido la propuesta de un tercer rescate para Grecia ha decidido en diez minutos suspender el programa de ayuda. Los ministros de Finanzas de la eurozona han hecho suyos los argumentos de Alemania, que antes del cónclave había filtrado su posición contraria con todo lujo de detalles. No habrá más préstamos hasta que se conozca el resultado del referéndum a celebrar el próximo domingo.

Los griegos tienen la última palabra y la canciller, Angela Merkel, se asegura de llevar al país hasta el precipicio, para que intuya claramente las consecuencias de dejar plantados a los acreedores internacionales. Alemania ha empezado la campaña por el ‘sí’ con el bloqueo del rescate. Esta decisión ha tenido la primera consecuencia financiera. Como estaba anunciado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) de Christine Lagarde considera insolvente al Estado heleno.

El BCE decidirá en pocas horas

Atenas ha incumplido el vencimiento de 1.600 millones pero ha habido gestos. El viceprimer ministro, Yannis Dragasakis, ha confirmado que se ha pedido al fondo mundial «más tiempo» para reembolsar la cantidad. En paralelo, ha insistido, esta noche, al Banco Central Europeo (BCE), que amplíe la liquidez de emergencia que mantiene las constantes de la banca helena.

El regulador, con Mario Draghi al frente, decidirá en la mañana del miércoles qué hacer. Su veredicto podría marcar el fin del partido para Grecia. Si mantiene la respiración asistida, el país se enfrentará la próxima semana a unas «condiciones más duras» vinculadas al nuevo marco de auxilio financiero.  Lo dice el Eurogrupo al completo, nuevamente hincando la rodilla ante Merkel.

Merkel, en clave interna

La jefa del gobierno alemán ha expuesto a su grupo parlamentario los mismos argumentos que han utilizado el resto de socios del euro para poner a Grecia contra las cuerdas. La canciller, nuevamente, piensa en clave interna. Las encuestas de opinión recogen que los alemanes no están dispuestos a ceder. Aunque Merkel está en la mitad de mandato, volverá a hacer gala de uno de sus atributos más valorados por los votantes: la austeridad. Sus portavoces rematan la operación.

Cualquier programa de rescate adicional necesitará el aprobado del Parlamento alemán. Lo ha explicado el experto en finanzas del grupo conjunto de la CDU y su ala bávara, la Unión Socialcristiana (CSU), Michael Fuchs. «Por ahora, el único plan autorizado es el del viernes», dicen en Berlín. La última oferta europea acepta varias concesiones y la Comisión Europea la ha suavizado más.  

Grecia se acerca, de este modo, al grexit, aunque ha demostrado capacidad para lograr prórrogas. El primer ministro, Alexis Tsipras, usará no sólo todos los frentes políticos, sino también los judiciales para impedir la expulsión del euro. Incluso apelará al Tribunal Europeo de Justicia. El país podría quedarse en un limbo jurídico, con el euro como moneda oficial y una segunda moneda para los pagos internos, como hicieron los argentinos con los denominados «patacones». Es el escenario más probable para el ministro alemán de finanzas, Wolfgang Schäuble.

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