Medio año de ‘Bankia pública’

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Goirigolzarri cumple seis meses al frente de la entidad protagonista del mayor rescate de la historia

El futuro presidente de Banki, Jose Ignacio Goirigolzarri

09 de noviembre de 2012 (22:19 CET)

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri (Goiri), ha cumplido este viernes medio año desde que tomó las riendas de la entidad. Su objetivo es reconducir el banco fundado por un pool de cajas de ahorro lideradas por Madrid para que el Estado pueda decidir cuanto antes qué hacer con su participación, necesaria para evitar la quiebra, y que supondrá una inyección de hasta 19.000 millones de euros: el mayor rescate de la historia en España. Todo apunta a que, tras recuperar la rentabilidad perdida a golpe de ladrillo, Bankia volverá a privatizarse.

El aniversario ha coincidido con uno de los episodios más dramáticos de la crisis económica. Este viernes, una vecina de Barakaldo (País Vasco) se suicidaba porque iban a desahuciarla de una vivienda financiada por La Caixa. Miles de personas se concentraron en la tarde del viernes, tras la muerte de Amaia Egaña, para protestar contra las ejecuciones hipotecarias.

Parte del problema

El lema de la concentración muestra con elocuencia la percepción social que ha calado sobre la banca tras rescates como el de Bankia o CatalunyaCaixa. "Ellos la pasta, nosotros los muertos", coreaban los manifestantes. La pasta pública es el estigma que perseguirá a las entidades Frob. Goiri ya ha recibido 4.500 millones, faltan 15.000. Quizá por eso, o por pura sensibilidad intrínseca, Bankia paraba dos desahucios en Tenerife. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (PP), anunciaba más tarde, en un miting desde Lérida, la paralización de los desahucios de las familias más vulnerables.

Goirigolzarri cree que, efectivamente, la banca es parte de los problemas de España. Pero su círculo próximo cuenta que trabaja “para que Bankia forme parte de la solución” a los males de la economía española. Se le gira aún más trabajo y ya tiene espinas clavadas. Una de ellas es no haber resuelto las inversiones en preferentes de miles de clientes. En verano tenía casi cerrado un acuerdo con el Gobierno, pero la petición de ayuda europea lo desbarató y ahora la solución formará parte del plan de reestructuración de la entidad. La pelota está en Bruselas.

La reestructuración

Bankia confía que este mismo mes esté aprobado el plan definitivo que debería servir para que Goirigolzarri consiga su objetivo de hacer del grupo una franquicia sólida y rentable. El banquero espera así que el Estado pueda desprenderse de su participación generando, si es posible, beneficios para el contribuyente. Goiri quiere estar dentro de tres años en el grupo de entidades con las mejores rentabilidades de la banca española y su ratio de eficiencia, hoy en el 60%, en cotas del 40%. Para ello una de las claves es la reorganización del negocio.

Puso en marcha en septiembre una nueva estructura de su red minorista con el objetivo de acercar la gestión al cliente y dotar de más poder de decisión a las oficinas. “Son cambios poco glamorosos o llamativos, pero esenciales para Bankia”, admiten en su cúpula directiva, reducida a José Sevilla y Antonio Ortega. Ambos son el motor del banco. El próximo 27 de noviembre, el vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, decidirá si el plan de reestructuración merece el aprobado o no. Si el ex candidato socialista a la presidencia del gobierno da el visto bueno, los 15.000 millones que faltan llegarán en pocos días a Bankia.

Pérdidas récord

Ése será el momento en el que Goirigolzarri detallará los planes de futuro para culminar la metamorfosis, que el mercado y clientes esperan con impaciencia. Mientras tanto ya tiene la organización preparada y remando hacia un 2013 en el que los analistas proyectan que vuelva a la senda de los beneficios tras las abultadísimas pérdidas que se registrarán en 2012, por unos saneamientos anunciados de 22.000 millones. Hasta septiembre los números rojos fueron de récord. Más de 7.000 millones en pérdidas.

En lo que llega, el banco vive ajeno al desfile judicial organizado para el caso Bankia. El antecesor en el cargo, Rodrigo Rato, y otros 32 imputados declararán el próximo 20 de diciembre para responder por los hechos que desencadenaron la nacionalización y el consecuente aterrizaje de Goirigolzarri.
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