Más de 4.000 empleos pueden perderse si NGB entra en el gran banco público

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Son las cuentas del sindicato CIG atendiendo a la red de la entidad gallega, las empresas auxiliares y los trabajadores del Banco Gallego

Oficina de NGB

24 de mayo de 2012 (21:42 CET)

Casi 4.000 personas podría acabar en la calle si la entidad que preside José María Castellano es aglutinada junto con Bankia y Catalunya Caixa en un gran banco público, una de las ideas que baraja el ministro de Economía, Luis de Guindos.

Por lo menos esas son las cuentas que hace en sindicato CIG, que explica que la idea de la creación de un gran banco formado por las entidades nacionalizadas es “la peor idea de todas las que había sobre la mesa”.

Banco Gallego

Según explica el representante de CIG-Banca, Clodomiro Montero, las cuentas hechas por los trabajadores llegan a los 4.000 empleados, teniendo en cuenta que crear “un monstruo financiero de estas características” derivaría en multitud de duplicidades con una entidad como Bankia. 

“Creemos que 4.000 trabajadores podrían quedar en la calle entre la propia red de Novagalicia Banco, las empresas auxiliares y el Banco Gallego que entendemos que sería absorbido por NGB para luego integrarse en este monstruo financiero”, explica.

Novagalicia guarda silencio

A pesar del temor que ha despertado la posibilidad de esta macro entidad de bancos nacionalizados, desde Novagalicia, como es habitual, prefieren guardar silencio. Fuentes de la entidad que preside José María Castellano aseguraron ayer que, a falta de una comunicación oficial, continúan trabajando en su propio plan, que pasa por conseguir fondos privados que eviten, en todo caso, la subasta tradicional. Su horizonte sigue siendo el mes de septiembre.

Novagalicia indica que, por el momento, sus responsables continúan centrados en su plan de recapitalización y que “trabajan para dar entrada a inversores privados”.

Provisiones adicionales

La entidad, como el resto del sistema español, debe remitir antes del 11 de junio las medidas que tomará para cumplir con los saneamientos exigidos en el segundo decreto del sector financiero del actual Gobierno --el aprobado el pasado 11 de mayo--. En su caso, NGB debería hacer un esfuerzo adicional de provisiones de 1.109 millones de euros.

Por el momento, nadie se ha pronunciado de forma clara sobre la posibilidad de que Novagalicia pase a formar parte de una banca pública junto con otras entidades frob, por lo menos hasta que puedan ser entregadas a inversores privados en unas condiciones que minimicen las pérdidas de dinero público.

Feijóo pide igualdad con Bankia

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, declaró que Galicia pedirá al Estado lo mismo para NGB que para Bankia “si la solución de esta interesa”.

El máximo mandatario gallego ha eludido manifestarse a cerca de la posibilidad de que NGB se integre en una gran banca de entidades Frob. “Aquí lo que se discute por el momento es si saldrá a subasta y se convertirá en un banco privado o si puede seguir con un proyecto en solitario”, declaró.

“Movimiento recentralizador”

Si bien, entre la clase política ayer parecía arriesgado hacer declaraciones sobre esta hipótesis, destacados economistas de Galicia también manifestaron su preocupación por la sangría de puestos de trabajo que podría traer consigo esta gran banca.

Enrique Negueruela, experto en mercado laboral y exasesor de la Consellería de Traballo con el bipartito sostiene que la idea de la gran banca no es más que “un movimiento de recentralización” hacía Madrid que no será beneficioso para Galicia. “No sólo se perderán puestos de trabajo, también muchos proyectos y estudios por parte de gabinetes de NGB".

"Con la fusión de la dos cajas gallegas decían que pretendían una caja fuerte que se quedara en Galicia, ahora lo que proponen es todo lo contrario”, comenta Negueruela.

De Guindos y Caja Madrid

Por su parte el catedrático en Economía Aplicada Xavier Vence apunta a que este movimiento era precisamente “el que ya deseaba De Guindos antes de estar en el Gobierno”. “Él ya era de los que apostaba porque Caja Madrid se quedase con las cajas gallegas. Supongo que ahora, al final, lo quiere conseguir aunque de una forma un poco distinta”, ironiza.

“Lo que me parece un despropósito, y una catástrofe para Galicia sería dar pie a este proyecto recentralizador, pero no para crear una banca pública, sino como un escalón más, antes de que estas entidades sean vendidas”, resume.
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