La operación acordeón que aplicó el FROB en Novagalicia atrapó 25 millones de inversión de Manuel Añón

Manuel Añón se juega 125 millones en litigios contra la banca... y los pierde todos

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El empresario mantiene abiertos los procesos contra el FROB por Novagalicia y Banco Gallego junto a un tercero contra el Pastor y el dueño de Conservera Celta

en A Coruña, 30 de mayo de 2017 (04:00 CET)

El buen ojo de Manuel Añón para los negocios quedó demostrado en la venta de su grupo siderúrgico a Celsa, operación en la que obtuvo 415 millones en alianza con el fallecido Epifanio Campo. Aquella cuantía que llegó desde la fortuna del catalán Jordi Rubiralta, catapultó al empresario de A Laracha, habitual en la lista de los españoles más ricos de Forbes, con una fortuna estimada en 400 millones de euros.

Sin embargo, la crisis económica ha deparado tres serios reveses a las inversiones del dueño de Hierros Añón. Los tres traspiés se dirimen todavía en los tribunales y en todas las instancias Manuel Añón va encajando derrotas. Es el caso de los dos juicios contra el FROB por la inversión en Banco Gallego y en Novagalicia, donde Añón se juega más de 25 millones. Mantiene un tercero de más de 100 millones en el que está implicado Banco Pastor, como responsable civil subsidiario.

El juicio de los 100 millones

Este último litigio tiene su origen en un préstamo participativo que otorgó Hierros Añón a Inmobiliaria Residencial Parque Ronda, del empresario Manuel Gómez Landeira, por valor de 63 millones. El acuerdo data de 2007 y el dinero iba destinado a una promoción urbanística en Madrid, en los términos de Colmenar de la Oreja y Meco. Con el préstamo participativo como garantía, Gómez Landeira, también propietario de Conservera Celta, obtuvo en el Pastor una póliza de crédito de 80 millones. Añón entregó en 2009 otros 39,5 millones al empresario. A cambio, recibió un pagaré de algo más de 108 millones que nunca pudo ingresar.

Tanto Parque de Ronda como Conservera Celta cayeron en concurso, instado en primer término por la propia Hierros Añón, al no conseguir recuperar su dinero. El empresario de A Laracha abrió dos vías para intentar resarcirse. Por un lado, entró en un cruce de demandas con Banco Pastor dentro del proceso concursal por la calificación de los créditos otorgados. La entidad financiera, marca en Galicia del Popular, consiguió que los 63 millones del primer préstamo computasen como deuda subordinada en la suspensión de pagos, y, por tanto, carente de prioridad a la hora del cobro. La Audiencia Provincial de A Coruña desestimó en marzo un recurso presentado por Añón por este motivo.

Añón depende del Supremo en el juicio contra el FROB para recuperar su inversión en Novagalicia y Banco Gallego

Mientras litigaba en el proceso concursal, el empresario mantenía abierta la vía penal a través de una demanda que respaldó la Fiscalía. También en marzo tuvo lugar el juicio por apropiación indebida y estafa en el que desembocó la denuncia. Además de Gómez Landeira, estaban acusados dos empleados del Pastor, el director de la oficina de los Cantones en A Coruña y el entonces director regional de la entidad en la zona norte, que mediaron en la operación. El banco era responsable civil subsidiario.

Todo quedó en nada, pues la Audiencia Provincial resolvió en mayo la absolución de los demandados y echó por tierra la indemnización de 102 millones que reclamaba la Fiscalía para Hierros Añón.

Los juicios contra el FROB

Al empresario le queda el Supremo para la última bala, un recurso de casación, el mismo que tiene en curso junto a otros antiguos accionistas por Banco Gallego. En un caso similar al de Novagalicia, la operación acordeón que efectuó el FROB en la entidad, que en 2013 acabaría en manos del Sabadell, convirtió en polvo los títulos en poder de Hierros Añón, según el último auto judicial, valorados en algo más de 800.000 euros.

La cuantía es reducida si se compara con los 25 millones por los que litiga el empresario en Novagalicia, pero el conflicto es similar. El antiguo socio de Epifanio Campo, próspero en el boom de la construcción en España con la empresa que creó junto a su padre, y llegó a invertir 100 millones en la antigua Corporación Financiera de Caixa Galicia, el brazo industrial de la caja del norte.

Añón ha perdido en primera instancia y en la Audiencia Nacional el juicio contra el FROB por los 25 millones invertidos en Novagalicia

Con la fusión con Caixanova, Añón plegó velas, pero llegó a un acuerdo, según dijo en el juicio, convencido por José María Castellano, para invertir 26,4 millones en la nueva entidad, en esa campaña que respaldó Núñez Feijóo para obtener liquidez para las cajas entre los empresarios más acaudalados de Galicia. La historia fue la misma que en el gallego, operación acordeón del FROB que borra a los accionistas y venta al grupo Banesco.

Los empresarios gallegos han litigado en primera instancia y en la Audiencia Nacional, sin recuperar ninguno de ellos –Manuel Jove, Gadisa, Coren, Metalships...- el dinero invertido. De conseguir una victoria en el Supremo, sería el FROB y no Abanca quien asumiría la indemnización. En el caso de Añón, el recurso ante la Audiencia fue desestimado hace un año, el 23 de mayo de 2016, después de perder el litigio también en primera instancia. 

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Manuel Añón
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