Luxemburgo se sitúa como gran inversor extranjero en Galicia

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Desde el paraíso fiscal procedían en 2011 hasta cinco veces más fondos que los destinados a la comunidad gallega por todo el continente americano

Manuel Fernández de Sousa-Faro, presidente de Pescanova

02 de noviembre de 2012 (20:10 CET)

Que Luxemburgo tiene un atractivo especial para las empresas españolas es de sobra conocido. También resulta comúnmente aceptado que mantiene una gran actividad como plaza financiera debido a la opacidad de sus sistemas fiscal y judicial, pese a los acuerdos internacionales firmados en los últimos años. De hecho, la legislación española todavía lo considera un paraíso fiscal. Pero lo que era mucho menos conocido es que se ha convertido en uno de los principales polos de procedencia de la inversión extranjera en Galicia. De hecho, el Gran Ducado de Luxemburgo ha desbancado a países tradicionalmente más activos en cuanto al origen de fondos, como pueden ser México, Francia e incluso Suiza.

Durante 2011, y así lo revelan datos del Registro de Inversiones Exteriores citados en el informe A Economía Galega, de la Fundación Novacaixagalicia, Luxemburgo se convirtió en el cuarto país más inversor en Galicia, solo por detrás de Portugal, Reino Unido y China, con un total de 36,3 millones de euros. Esa cifra representa el 13,1% del total de las inversiones exteriores en la comunidad gallega en dicho año, y suma casi cinco veces más que todos los fondos procedentes del continente americano en dicho año, que solo sumaron 7,8 millones.

Un ranking peculiar

El primer lugar en el ranking inversor, según el mencionado registro, lo ocupa un año más Portugal, con 88,4 millones de un total de 276,4 millones que recibió Galicia del exterior. Después, se mantiene Reino Unido, con 83,1 millones, para seguir China, que se erige en tercera posición, con 53,8 millones, gracias a la operación de compra de la compañía Gándara Censa por parte del Grupo Citic. El vuelco en el ranking y la irrupción de Luxemburgo obedece a varias operaciones, una de ellas sobre el capital de Pescanova. El presidente de la compañía, Manuel Fernández de Sousa-Faro, vendió a la firma luxemburguesa Luxempart el 5,1% del capital social de Pescanova por 29,76 millones de euros. Lo hizo a mediados de 2011.

Fernández de Sousa-Faro, que pasó así a poseer un 23,03% del capital social, cedió a este "inversor estratégico" en el mercado un total de 992.000 acciones de Pescanova a un precio unitario de 30 euros por acción. Luxempart es una sociedad de inversión cotizada en la Bolsa de Luxemburgo. Gestiona una cartera de empresas cotizadas y no cotizadas en Luxemburgo, Bélgica, Francia, Alemania y, desde 2011, España.

Un ascenso inédito

Las inversiones procedente Luxemburgo representaron en 2011 un antes y un después, ya que en el ejercicio precedente, según el estudio de la Fundación Novacaixagalicia, dicho ducado no figuraba entre los veinte primeros inversores extranjeros. En 2010, la inversión extranjera bruta en Galicia había sido significativamente menor, con 47,3 millones, y en ella figuraba Suiza como cuarto país más activo, aunque solamente con 2,7 millones de euros.

La publicación de una lista negra de jurisdicciones poco cooperativas con las autoridades, fiscales y judiciales, fue una de las medidas estelares de la cumbre del G-20 en Londres, en abril de 2009. A los pocos meses, ninguna plaza financiera estaba ya en esa lista maldita y apenas un puñado figuraba en otra lista gris. Investigaciones como las de la organización Tax Justice Network revelaron tiempo después que el avance en el intercambio de información, simbolizado en los cientos de acuerdos bilaterales suscritos desde 2009, se queda en el papel. Muchos paraísos fiscales captan incluso más dinero que antes, de acuerdo a los datos del Banco de Pagos Internacionales. Y, según el análisis de Tax Justice Network, Suiza, Islas Caimán y Luxemburgo, ocupan, por este orden, el pódium de jurisdicciones opacas más activas.
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