Los puertos gallegos, al margen del plan de privatización por su baja dimensión o rentabilidad

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Fomento estudia un nuevo modelo concesional para proceder a enajenar la gestión portuaria

Trabajadores del Puerto de A Coruña embarcan mercancías

16 de mayo de 2013 (20:33 CET)

Rentabilidad y dimensión. Esa parece ser la variable elegida para proceder a privatizar los grandes puertos españoles, entre los que no se incluye ninguno gallego. Grandes bancos de negocios internacionales como Nomura y UBS y también otras entidades financieras han mantenido contactos con el Ministerio de Fomento para analizar la posible privatización de los diez puertos con mayor capacidad de negocio en España.

Entre los potenciales inversores para los que trabajan esas entidades financieras figura la operadora asiática Hutchinson, que ya opera en España, y fondos de inversión, según informaba el diario Expansión. La fórmula que están barajando los miembros del Gobierno central sería la de las concesiones a largo plazo, de unos 50 años, para los principales puertos del Mediterráneo, el de Bilbao, Huelva, los de Canarias y Baleares, operación por la que el Estado podría ingresar entre 6.000 y 8.000 millones de euros. Para ello sería preciso cambiar la ley sectorial, para que los puertos de interés general dejaran de ser entes públicos y se convirtieran en sociedades anónimas.

Resultados dispares


La situación de los puertos gallegos de interés general es dispar ante este proceso privatizador. A Coruña tuvo en 2011 unos ingresos por su negocio de 22,2 millones, mientras que su beneficio de explotación se situó en 17,2 millones, muy lejos de lo que ingresaron y lograron de resultado positivo radas como Barcelona (157,8 millones de ingresos y 56 millones de beneficio). Es solo un ejemplo de la disparidad de dimensiones de las diferentes autoridades portuarias. Pero hay más.

Vigo ingresó 24,4 millones, de los 990,7 millones de todo el sistema, y arrojó un resultado negativo de 443.000 euros en dicho año, el 2011, único de referencia para establecer comparaciones. Y A Coruña y Vigo son los dos puertos de referencia gallegos. Ferrol ingresó 18,1 millones, similar a lo que facturaron puertos como el de Castellón y algo por encima del de Málaga. En dicho período, Ferrol arrojó unos beneficios de 4,5 millones, mientras que Castellón y Málaga presentaron números positivos de 2,3 y 1,5 millones, respectivamente, lo que podría llevar a concluir que es más rentable el ferrolano que ambos del mediterráneo. Pero es que son otras variables las que también incorpora el análisis de la rentabilidad por puerto. Veamos.

Rentabilidad media

Los puertos miden su rentabilidad como el cociente entre el resultado del ejercicio después de impuestos, excluyendo del mismo el deterioro y resultado por enajenaciones del inmovilizado y el activo no corriente
neto medio del ejercicio, excluyendo el inmovilizado en curso, el inmovilizado correspondiente a terrenos y bienes naturales sobre los que no se haya desarrollado ningún tipo de actividad durante el ejercicio. Siguiendo este baremo, la rentabilidad media de la red de puertos en 2012 fue del 2,12%, muy próxima al 2,5% que establece la ley.

Todos los puertos gallegos han mejorado salvo el de A Coruña, que si en 2011 conservaba una rentabilidad positiva, el año pasado cerró en negativo debido a las amortizaciones de Punta Langosteira. Ferrol ha superado el 3% y Marín, el 4%. Vigo ahora está en el 0,48%, frente al 0,36% de 2011. Vilagarcía ha pasado de -1,8% a -0,84%. En cambio, A Coruña ha caído del 1,14% de hace dos años a -1,03%.

La superficie ya concesionada


El resultado de explotación también es otra variable para medir la dimensión y la capacidad de los puertos para generar recursos partiendo de su propio negocio, exclusivamente. Por ejemplo, en 2011 Vigo y Vilagarcía presentaron resultados de explotación negativos, según el informe de gestión de los puertos del Ministerio de Fomento, mientras que Marín, Ferrol y A Coruña lograron ganancias.

Con el horizonte de un nuevo modelo concesional, también está a estudio la estructura de la superficie actual que ya está concesionada. De hecho, esta variable es clave para valorar el porcentaje de superficie concesionada media sobre la superficie total terrestre media. Por ejemplo, en 2011, el 38,7% de la superficie portuaria española estaba ya concesionada. En el caso de A Coruña, era un 36,9%; en Ferrol, el 56,5%; en Vigo, el 27,8%; en Marín, el 38,7%, y en Vilagarcía, el 67,6%. Muchas disparidad, pues, en este baremo, que se desprende de los datos de Fomento.
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