Los planes de May para el brexit tranquilizan (por ahora) a la City

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La libra se dispara después de que la primera ministra británica confirmase que la salida de la UE pasará por el parlamento de las islas

Judith Mora (EFE)

La primera ministra británica, Theresa May, ejemplifica el coste de las decisiones, del Brexit a Cataluña. EFE/Facundo Arrizabalaga
La primera ministra británica, Theresa May, ejemplifica el coste de las decisiones, del Brexit a Cataluña. EFE/Facundo Arrizabalaga

Londres, 17 de enero de 2017 (17:46 CET)

La libra esterlina llegó a subir este martes un 2,8% en el mercado de divisas -su mayor ascenso intradía desde diciembre de 2008- después de que la primera ministra, Theresa May, precisara sus prioridades para el brexit, que incluyen la salida del mercado único y más implicación del parlamento.

Tras el discurso de la líder conservadora en el palacete londinense de Lancaster House, la moneda británica subió un 2,8% frente al dólar, hasta 1,2383 dólares, y un 1,83% frente al euro, hasta 1,157 euros, su mejor cotización en casi una semana.

La cotización más alta frente al dólar, que tiende a la baja antes de que tome posesión el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, se vio este año el pasado 5 de enero, cuando la divisa del Reino Unido se negoció a 1,243 dólares.

Récords bursátiles

La Bolsa de Londres, que en los últimos días ha encadenado varios récords gracias a la debilidad de la libra, reaccionó este martes a la baja, pues el avance de la moneda nacional perjudica a las empresas exportadoras. El índice principal de la City, el FTSE-100, cedía un 0,94% a las 14.30 hora GMT, 68,94 puntos hasta 7.258,19 enteros.

Los próximos pasos de May determinarán la futura evolución del mercado bursátil y la divisa británica, que cayó casi un 20% tras el referéndum del 23 de junio de 2016, cuando un 52 frente a un 48% de los británicos votó por abandonar la Unión Europea (UE).

A través del parlamento

La subida de la libra se debió, entre otras cosas, a las garantías de May de que someterá a votación parlamentaria el acuerdo definitivo al que llegue con Bruselas para la salida del Reino Unido de la UE, según indicó la directora de investigación de la firma City Index, Kathleen Brooks.

De acuerdo con Brooks, también se valoró el anuncio de que, aunque se prevé abandonar la unión aduanera, "se intentará negociar acuerdos tarifarios concretos" para sectores específicos, como pueden ser el de automoción o el financiero.

Aunque la noticia de que el Reino Unido dejará el mercado único empañó los ánimos, los inversores apreciaron que el Gobierno quiera negociar "una fase transitoria" a fin de permitir adaptarse a las empresas y que el país deba contribuir mucho menos a las arcas europeas, indicó.

Salida del mercado único

En el esperado discurso sobre su estrategia para el brexit, Theresa May confirmó que el Reino Unido abandonará el mercado único europeo, aunque intentará negociar un acuerdo comercial "lo más amplio posible" con la UE.

La líder conservadora insistió en que intentará conseguir "un acuerdo ambicioso de comercio libre" con los 27 y "máximo acceso al mercado único en base totalmente recíproca", aunque también remarcó que prefiere acabar sin pacto que aceptar uno que perjudique los intereses del país.

Señaló también que quiere salir de la unión aduanera, porque continuar en ella "impediría firmar acuerdos comerciales" con otros países de fuera de la UE, pero querría conservar acuerdos concretos de ausencia de tarifas para sectores y mercados específicos.

Contribuciones a la UE

May aceptó que el Reino Unido probablemente tenga que continuar haciendo contribuciones económicas a la UE una vez abandone el bloque, dependiendo de los acuerdos que negocie, pero estas serán "relativamente pequeñas" comparadas con las que hace actualmente.

Aunque se mostró optimista de que se alcanzará un acuerdo positivo para las dos partes, la jefa de Gobierno indicó que, si el Reino Unido no consigue acceso a los mercados europeos que desea, no dudará en "cambiar su modelo económico" y aprovechar su libertad para introducir condiciones fiscales "competitivas".

May, que en el referéndum apoyó la permanencia en la UE pero con reservas, prevé activar antes de finales de marzo el artículo 50 del Tratado de Lisboa, lo que dará inicio el periodo de dos años de negociaciones con Bruselas -otra fecha clave para los mercados-.
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