Los nuevos dueños de Novagalicia adelgazarán la estructura directiva

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Escotet se compromete con los sindicatos a tratar de paralizar el ERE hasta que negocie con Bruselas

22 de enero de 2014 (02:00 CET)

Por primera vez desde que el pasado 18 de diciembre Banesco se hizo con Novagalicia Banco en el marco de proceso de privatización abierto por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) los sindicatos se sentaron cara a cara con Juan Carlos Escotet. El dueño de la financiera venezolana se citó con ellos en una reunión en la que también estuvieron presentes Javier Etcheverría y Francisco Botas, futuro presidente y consejero delegado de la nueva entidad.

En la reunión calificada de “tranquila” tanto por sindicatos como por directiva, Escotet se comprometió a tratar de paralizar el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) puesto en marcha este año, por lo menos hasta que negocie con Bruselas, que debe dar el beneplácito a la compra. Pero, además, el banquero venezolano insistió en su intención unificar la estructura directiva de NCG.

“No quiere tres jefes de personal”

“Quiere una sola marca. Lo que no pretende es que ocurra como ahora, que existían tres jefes de personal, uno para Novagalicia, otro para UGAS y otro para EVO. Habrá una única estructura directiva”, explican fuentes sindicales presentes en la reunión.

Pero, ¿este movimiento implicará la salida de ejecutivos de la entidad? Según los sindicatos, de momento, eso es una incógnita ya que Escotet no abordó ese tema en ningún punto de la conversación.

Una plantilla “escasa”

Tampoco se habló en la reunión de este martes de una eventual bajada de salarios de la plantilla actual de NCG para equipararlos a los que se perciben en Banco Etcheverría, una vez que se produzca la integración entre ambas entidades. “Es algo que ellos no sacaron, así que nosotros tampoco”, explican representantes de los trabajadores.

La prioridad ahora de las centrales sindicales, mientras que Escotet no negocie con Bruselas los términos de la compra y si debe cumplir todas las directrices marcadas para el anterior equipo directivo, es paralizar el ERE en marcha, que afecta a 350 empleos. “Él mismo reconoció que la plantilla que hay es muy escasa”, señalan.

Mediante una nota de prensa, la propia Novagalicia indicó que la intención de la nueva dirección de la entidad es “poner en marcha una política laboral que garantice, a través de la rentabilidad y la eficiencia, el principal objetivo del banco gallego en esta nueva etapa: impulsar el desenvolvimiento económico de Galicia mediante la concesión de crédito”.
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