Lagarde apremia al BCE a consolidar la recuperación económica

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CRECIMIENTO ECONÓMICO

Lagarde, en el centro, en rueda de prensa del FMI. EFE

10 de abril de 2014 (18:15 CET)

La recuperación de la eurozona está en entredicho. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, ha pedido al Banco Central Europeo que no espere más a aplicar las medidas de estímulo que estudia para combatir el peligro de deflación. La débil mejoría de la economía en la Unión Europea necesita consolidarse y, si se actúa demasiado tarde, aumenta el peligro de caer en una recesión prolongada.

En opinión de Lagarde, la economía mundial se enfrenta a "brechas de producción y una inflación más baja de lo esperado, que han incrementado los riesgos de un periodo prolongado de inflación por debajo del objetivo”. Esta situación, que es especialmente grave en Europa, podría provocar un “aumento de los tipos de interés reales y un mayor apalancamiento que frene el crecimiento”.

La lupa, en Europa

El viejo continente está en la cuerda floja. El desempleo es "persistentemente elevado" y la debilidad de la economía "grande". Sobre todo en las economías bajo presión de los mercados. Lagarde también avisa de que la baja inflación representa un riesgo para la perspectiva fiscal de los países de la eurozona que sólo se puede combatir con más medidas de estímulo para elevar sus perspectivas de lograr cumplir el objetivo de inflación del 2% del PIB.

Precisamente, el Banco Central Europeo, que esta misma semana negó que exista un riesgo de caída en deflación estudia qué opciones tiene. Eso sí, el consejo del ente aprobó de forma "unánime, usar medidas monetarias no convencionales" para evitar el riesgo de un periodo "demasiado prolongado de baja inflación".

Medidas extraordinarias del BCE


Los precios solo subieron el 0,5% en la unión monetaria europea en el último año y ya suman un semestre por debajo del 1%. El propio Mario Draghi reconoció que la eurozona se encuentra en zona de peligro. Por eso, podría iniciar un programa de compra de activos o flexibilización cuantitativa, los QE, por sus siglas en inglés.

El rotativo alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung aseguraba el pasado fin de semana que el BCE está ensayando lo que podría ocurrir si recurre a esos programas de compras masivas de bonos. Y la idea es que estaría dispuesto a inyectar en el mercado hasta un billón de euros, a razón de 80.000 millones de euros mensuales.

No es un sprint, es un maratón

Lagarde no sólo riñe a Draghi. Advierte que existe una fatiga reformista y una ambición política insuficiente que podría llevar a la economía global a una "recesión prolongada". La directora del FMI pide a los políticos que para salir de la crisis económica se necesita más que un “sprint”. “Esto es una maratón”, ha asegurado.

Su diagnóstico es claro: "Con un crecimiento recuperándose de los mínimos de la crisis, las presiones para cambios estructurales inmediatos podrían disminuir y dar lugar a una desaceleración o a un abandono de los planes de reforma, reduciendo del potencial de crecimiento global".
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