La suplantación de identidad, la picaresca de hijos y nietos para evitar pagar las facturas

stop

Las denuncias por falsificación de datos en recibos de luz y agua crecen en dos años un 222%

Un recibo de la luz

09 de febrero de 2014 (00:00 CET)

La incapacidad de pagar facturas de luz y agua en los últimos años ha agudizado la picaresca de muchos. Sobre todo de hijos y nietos que optan por suplantar la identidad de sus padres o abuelos para contratar estos servicios básicos y eludir los recibos.

Desde 2011, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha constatado que la suplantación de identidad a la hora de contratar estos suministros ha crecido a niveles desproporcionados. Concretamente, en los últimos dos años, las denuncias han crecido un 222%.

Fichero de morosos

El individuo al que le han usurpado la identidad quizás no será consciente hasta que no acuda a una entidad para solicitar un préstamo. Es en ese momento en el que conoce la cruda realidad: el banco le deniega la solicitud alegando que su nombre está incluido en un fichero de morosos.

Una situación desconcertante para los clientes que sin saberlo, acumulan impagos. Un delito tipificado por el código penal que en muchas ocasiones no se llega a denunciar ya que, en la mayoría de casos, el afectado se limita a solicitar la retirada de su nombre de estos archivos.

Familiares estafadores


El economista y experto en morosidad, Pere Bratchfield, explica el principal motivo por qué las denuncias contra el usurpador se pueden quedar en papel mojado. “Normalmente, el estafador forma parte del círculo familiar o de amigos porque es quien tiene acceso a datos personales como el DNI o la cuenta bancaria”.

“El aumento de este delito responde a las necesidades económicas de los últimos años”, sostiene este experto en morosidad. Pero según Bratchfield, la víctima no sólo se entera cuando acude al banco a por un préstamo. En ocasiones, la empresa les reclama la deuda directamente y ahí es cuando se enteran.

Cómo actuar


¿Qué se debe hacer cuando se conoce la suplantación? En primer lugar, acudir a la policía o a la Guardia Civil y presentar una denuncia. Acto seguido, la víctima tiene que acudir al registro de morosos para presentar el atestado y reclamar que se retire su nombre. El proceso se puede completar entre 10 y 15 días.

Aunque el caso más retorcido es el de la auto usurpación de identidad. Un individuo con un cómplice, ya sea su pareja, un familiar o un amigo, niegan que ellos sean los morosos y, además, rechazan denunciar a la persona que les ha suplantado en las facturas. Así, todo queda en nada ya que sin un atestado, el proceso es nulo.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad