La Sareb da la espalda a Galicia

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La actividad del 'banco malo' en la comunidad se centra en la venta minorista a través de la red comercial de la banca, que percibe una comisión desconocida por colocar los inmuebles

Belén Romana, presidenta de Sareb | E. P.

15 de diciembre de 2013 (23:53 CET)

La Sareb, la sociedad creada para gestionar los activos tóxicos de la banca nacionalizada, cumplió a finales de noviembre un año desde su nacimiento, acumulando unos ingresos brutos en este periodo de 2.000 millones de euros. La actividad comercial del banco malo es más joven. Estiman en la entidad que, tras poner en orden una cartera de activos de 50.780 millones procedentes de la banca y revisar su plan estratégico, llevan apenas seis meses operando en el mercado con cierta intensidad. El 3,1% de los activos inmobiliarios y el 5% de los activos financieros (cartera de créditos vinculada a inmuebles) puestos a la venta están en Galicia, pero la comunidad se ha quedado al margen de las grandes operaciones activadas por la Sareb.

Las ventas gallegas del banco malo en Galicia se limitan al sector minorista, es decir, los inmuebles que ha devuelto a la banca para que los coloque a través de su red comercial a cambio de una comisión secreta, que ninguna de las partes está dispuesta a revelar. La incidencia de esta actividad no es poca, teniendo en cuenta que ha empujado hacia abajo los precios de la vivienda, critican en el sector inmobiliario, y que acapara el grueso del crédito hipotecario que conceden las entidades financieras en Galicia. En las operaciones de las inmobiliarias, apenas un 35% de las ventas obtiene financiación bancaria. Sin embargo, los grandes paquetes de activos, los lotes conformados por Sareb para atraer el apetito de los fondos internacionales, apenas han pisado suelo gallego.

Fuera de las grandes operaciones

Ha sido el caso, por ejemplo, de la primera gran operación del banco malo, la conocida como cartera Bull. Los activos vendidos al fondo de capital riesgo Hig Capital, valorados en 100 millones de euros, se concentran en Madrid, Canarias, Andalucía, Murcia y Comunitat Valenciana.

Tampoco el traspaso a Deutsche Bank de una cartera de préstamos vinculados a activos inmobiliarios de 323 millones ha impactado en Galicia. El grueso del paquete, una parte procedente de la inmobiliaria Metrovacesa y otra agrupación de 233 millones compuesta por créditos avalados con oficinas, hoteles y locales comerciales; afectaba a activos en Madrid, Catalunya, Comunitat Valenciana y Andalucía.

Una de las últimas operaciones puestas en marcha por el banco malo para colocar 822 viviendas protegidas recibe el nombre de proyecto Dorian. Ninguno de los 822 pisos pendientes de adjudicar se ubica en Galicia. Cinco lotes están en Madrid y otros dos en Barcelona y Guadalajara.

Cuestión de prioridades


Hay una explicación para que la mayor parte de la actividad de la Sareb se concentre en la misma zona, principalmente, Madrid y la costa mediterránea, y obvie Galicia. Por un lado, el grueso de los activos inmobiliarios se reparten entre Catalunya (21,4%), Comunitat Valenciana (15%), Andalucía (12,3%) y Madrid (16,3%). Una situación que se repite en el caso de los activos financieros traspasados al banco malo y que suponen el 78% de su cartera. Las cuatro comunidades anteriores concentran el 70% de los préstamos.

Por otra parte, las prioridades mandan. Los primeros pasos de la Sareb se han concentrado en el canal mayorista, que afecta sobre todo a créditos vinculados a propiedades en la costa mediterránea. Entre otros motivos, explican en la entidad presidida por Belén Romana, porque eran los productos más atractivos y familiares para las entidades financieras, acostumbradas a la compraventa de carteras de crédito. Son también, por tanto, los más sencillos de vender. Además de la operación Bull cerrada con Hig Capital, la Sareb puso en marcha el proyecto Bermudas, sobre 245 millones en créditos a la inmobiliaria Colonial, y espera deshacerse más pronto que tarde de la cartera de Realia.

Galicia, territorio de la banca

Hasta el momento, solo el proyecto Crossover, una cartera de suelos a bajo precio y con programas de financiación, afecta a Galicia. El grueso de la cartera tiene su epicentro en Madrid (un 39%), Barcelona (13%) y Alicante (13), pero toca también A Coruña (5,27%).

Las otras operaciones activadas por la Sareb, para la venta de fincas rústicas y viviendas exclusivas (viviendas de grandes dimensiones y ubicadas en zonas turísticas), no han impactado en Galicia, que sigue siendo territorio para la banca. La red comercial de las entidades financieras es la que comercializa la mayor parte de los inmuebles. Y la vivienda de procedencia bancaria y de la Sareb, es la que acapara el crédito hipotecario, mientras las inmobliliarias continúan rebajando sus números.

El sector espera acabar el año con una caída de entre el 15% y el 18% en la compraventa de vivienda.
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