Promoción en construcción en Ciudad Rodrigo (Salamanca). La banca todavía es la gran dueña del ladrillo. EFE / Carlos García

La gran banca arrastra todavía 11.600 millones de euros de ladrillo

El Santander, Bankia, BBVA, el Sabadell y Caixabank siguen siendo los grandes propietarios de ladrillo, junto con los fondos, pese a las grandes ventas

La crisis convirtió a los bancos en los grandes propietarios de pisos, casas, promociones y suelo de España. Por un doble efecto, los desahucios de familias y promotoras y la concentración del sector, pocas entidades concentraron más ladrillo que cualquier empresa del sector.

El camino para deshacerse de estos activos se inició hace años y tuvo en 2018 el año más fructífero, pero viendo las cifras, los bancos siguen siendo los grandes propietarios inmobiliarios. Solo los fondos que les están comprando las carteras, como Lone Star, Cerberus y Blackstone, les superan.

Tras un 2018 de limpieza inmobiliaria para varias entidades, los bancos del IBEX tienen todavía 11.620 millones de euros de activos inmobiliarios. En conjunto, el Santander, Bankia, BBVA, el Sabadell, Caixabank y Bankinter redujeron a más de la mitad sus carteras, pero todavía les queda camino por hacer si quieren abandonar toda exposición inmobiliaria, como les recomienda el BCE.

La gran banca española arrancó 2018 con más de 26.300 millones de euros de activos inmobiliarios en su balance, según la valoración neta que ofrecen en sus cuentas de resultados. Durante el año, grandes operaciones de venta, como las del Sabadell, Caixabank y BBVA, redujeron la cifra en un 56%.

El ladrillo de la banca

El Santander, a medio camino

El principal propietario de suelo y casas entre la banca española es el Santander, con unos 4.700 millones de euros. El banco que preside Ana Botín lleva años haciendo ventas de carteras, desde 2014. La compra del Popular supuso la suma de una nueva cartera de préstamos y activos inmobiliarios, una parte de la cual ya ha limpiado pero que tiene todavía otra parte pendiente. El cálculo, como con el resto de bancos, excluye créditos y solo cuenta inmuebles, promociones y suelo.

El Santander fue el único de los bancos del IBEX que no redujo su cartera inmobiliaria en 2018, aunque esto tiene un matiz. No lo redujo en el balance porque todavía no ha cerrado la operación, pero el año pasado pactó con Cerberus la venta de una cartera de 1.535 millones de euros que prevé cerrar en este primer trimestre de 2019.

En 2014 vendió el 84% de Altamira a Apollo por 664 millones. Desde entonces fue haciendo distintas ventas hasta que en 2017, tras comprar Banco Popular, hizo la gran operación: traspasó el 51% de la cartera procedente del Popular, valorada en 30.000 millones, a Blackstone, así como la inmobiliaria Aliseda.

Bankia se adelanta al plan estratégico

Bankia tiene, según su balance, unos activos netos de 2.146 millones de euros de adjudicados. La entidad controlada por el FROB es un caso parecido al del Santander: las cifras a cierre de 2018 no reflejan todavía la última operación de venta.

En 2018 redujo en un tercio su cartera, desde los 3.280 millones de euros, con pequeñas ventas. Sin embargo, en diciembre cambió de estrategia y pactó la venta de unos 3.000 millones a Lone Star. Casi la mitad eran hipotecas, mientras que 1.650 millones eran adjudicados.

El Sabadell fue el banco que más ladrillo vendió en 2018, mientras que Caixabank fue el que más limpió su balance

Cuando se cierre la operación, su cartera quedará reducida a algo más de 500 millones, que podría vender este mismo año para hacer limpieza y ganar confianza entre los inversores. Esta es la hoja de ruta de José Ignacio Goirigolzarri, adelantándose la plan estratégico, para hacer subir el valor de la acción y maximizar el retorno de dinero público al Estado.

BBVA hizo la mayor venta de activos

BBVA ha hecho ya dos grandes ventas de ladrillo, la segunda de ellas, cerrada en 2018, la mayor hecha por un banco español. Entre inmuebles y crédito, se estima en unos 12.000 millones, aunque ni el banco ni Cerberus revelaron el coste de la operación. Su balance refleja todavía unos activos de 2.000 millones, frente a 4.700 millones de 2017.

El Sabadell supo esperar

Para el Sabadell, 2018 se caracterizó por dos cosas: los problemas con TSB y las ventas de ladrillo. A diferencia del Santander y BBVA, en los años anteriores esperó pacientemente momentos mejores, en los que las quitas no fueran tan altas. Con la recuperación del mercado inmobiliario y el creciente apetito de los fondos, 2018 fue sin duda el momento.

El banco catalán se deshizo de tres cuartas partes de sus activos inmobiliarios, pasando de 7.400 a 1.700 millones de euros —sin contar Salvia Desarrollos, que está a la venta—. El Sabadell vendió tres carteras de créditos y ladrillo, con un valor de unos 11.000 millones, así como el servicer Solvia, a varios fondos de inversión.

Caixabank reduce el ladrillo a la mínima expresión

Si el Sabadell fue el banco que más activos vendió en 2018 en millones de euros, Caixabank fue el que más limpió su balance: se quitó de encima el 88% de los pisos, casas, promociones y solares, hasta dejarlo en apenas 700 millones de euros.

A diferencia del otro banco catalán, el que dirige Gonzalo Gortázar liquidó ladrillo y créditos en una sola gran venta. En junio acordó con Lone Star el traspaso del 80% de su negocio inmobiliario, valorado en 7.000 millones, además de Servihabitat.

En otra liga está Bankinter, un banco que destaca por su rentabilidad y solvencia. No se le conocen excesos durante el boom y no necesitó ayudas ni grandes reformas durante la crisis. Su balance refleja 348 millones de activos inmobiliarios, por 410 de hace un año.

Un artículo de Xavier Alegret

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