La cuesta de enero: sube la luz, la gasolina, los peajes y la basura

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Las hipotecas se mantienen estables mientras que Renfe encarecerá el billete de tren

Factura de la luz | E.P.

31 de diciembre de 2014 (17:08 CET)

Los gallegos iniciarán el año con el encarecimiento de la electricidad, fijado finalmente en el 2,3%, e incrementos en los precios de los peajes de autopistas, billetes de tren, combustibles y recogida de basura.

La subida de la luz se determinó a finales de este año en un real decreto ley que recoge un aumento del 1,4% para el coste de la energía y otro del 0,9% correspondiente a la parte regulada, conocida como peajes. La suma de ambos componentes da como resultado el incremento final del 2,3%. Fue el último aumento en conocerse.

Antes se había fijado la subida en las tarifas de los peajes en aquellas autopistas de la Administración General del Estado, como la Autopista do Atlántico (AP-9), que vertebra Galicia de norte a sur. Subirá una media del 1,85%. La Xunta, por su parte, mantendrá los precios congelados en las vías que dependen de la Administración autonómica.

3,6 céntimos más por el gasóleo


Una de las principales novedades que incluyen los presupuestos de la Xunta para 2014 es la aplicación de una subida del impuesto sobre hidrocarburos, lo que supondrá un incremento de 3,6 céntimos en el gasóleo y de 2,4 céntimos en gasolina, y una recaudación adicional de 53 millones de euros para el Gobierno gallego, que se destinarán a gasto sanitario.

El aumento no afectará, no obstante, al sector profesional (a los transportistas), que tributará como hasta ahora, ni al gasóleo de usos especiales, que es el que se emplea en sector primario y en calefacción.

Esto implica que el gasóleo pasará en Galicia de los 12 euros por cada 1.000 litros (o 1,2 céntimos por cada litro) actuales a 48 euros por cada 1.000 litros (o 4,8 céntimos por litro). Por su parte, la gasolina subirá desde los 2,4 céntimos que se aplican en este momento a 4,8 céntimos.

El canon de Sogama

Otra de las polémicas de los últimos meses estuvo protagonizada por la subida, en un 33,5%, del canon que aplica Sogama a los ayuntamientos por la recogida y el tratamiento de la basura, y que supondrá un aumento equivalente en la factura.

Esta medida, que implicará en torno a 1 euro mensual en el caso de que los municipios lo repercutan a la factura de cada hogar, será efectiva desde el mes de marzo al fracasar el acuerdo de los grupos parlamentarios para que los presupuestos recogiesen su retraso hasta el mes de julio, como ofreció el conselleiro de Medio Ambiente a la Federación de Municipios e Provincias (Fegamp).

Telefónica congela precios


En cambio y pese a la resolución aprobada el año pasado por la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) que permite a Telefónica aumentar la cuota de abono hasta el IPC como máximo entre los años 2013 y 2016, la empresa ha optado por congelar sus precios en 2014.

De la misma forma, la tarifa de gas natural se mantendrá en enero después de que el Ministerio de Industria, Energía y Turismo haya decidido elevar en un 2,3% la parte regulada de la factura, conocida como peajes. Esta revisión es fruto tanto de una subida del 2,3% en la parte de los peajes como de un descenso del 3,2% en el otro principal componente de la tarifa, el correspondiente al coste de la energía.

En cuanto al butano, Industria también mantendrá en enero el precio actual de la bombona de butano, que seguirá en el máximo de 17,5 euros por bombona en vigor desde el mes de mayo.

Hipotecas estables


Por su parte, el Euríbor, el índice al que están referenciadas la mayoría de las hipotecas españolas, previsiblemente cerrará el año en el umbral del 0,54%, un nivel muy similar al que finalizó 2012, con lo que el alivio en los bolsillos de los hipotecados se notará menos que en los últimos años.

No miren el IPC

Pese a las subidas, nada se actualizará con el IPC como se hacía hasta ahora, gracias a la Ley de Desindexación que ha aprobado el Gobierno con el objetivo de desvincular los precios públicos de la inflación española. Así, la norma deroga cualquier vinculación directa al IPC y vincula los aumentos exclusivamente a la evolución de los costes de la prestación del servicio.

No afecta a pensiones, impuestos, instrumentos financieros ni a la negociación salarial, pero sí a transportes, telecomunicaciones, energía, servicios postales, agua, tasas, sanciones y los precios de los contratos públicos.
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