Juan Carlos Escotet, presidente de Abanca, y Manuel Menéndez, consejero delegado de Liberbank

La caída en bolsa de Liberbank será clave para la estrategia de Abanca

Antes de anunciarse la ruptura de la fusión con Unicaja, Liberbank ya retrocedía en bolsa hasta situarse 553 millones por debajo de la oferta de Abanca

¿Qué pensará un accionista, grande o pequeño, de Liberbank que hace cosa de dos meses vio cómo la cúpula de la entidad rechazaba una oferta de compra que era unos 553 millones de euros superior a lo que vale hoy la entidad asturiana en bolsa? ¿Y qué dirá ese mismo accionista si además se han esfumado sus opciones de integrarse en un proyecto mucho mayor de haberse consumado la fusión con Unicaja? Dos preguntas encierran las claves del futuro de Liberbank en solitario, algo que en el Banco de España se considera inviable, y abre de par en par las puertas a Abanca.

Liberbank caerá poco menos que por su propio peso. Es decir, todo vendrá determinado por un retroceso en bolsa que ya comenzó en la sesión de este martes, antes de anunciarse la ruptura de las negociaciones entre ambas entidades tras el cierre del mercado. Liberbank retrocedía un 1,42%, hasta situarse en los 0,38 euros la acción. Fuentes financieras dan por hecho que la caída en bolsa de Liberbank marcará los tiempos para su absorción por parte de Abanca, algo que la entidad de Juan Carlos Escotet ya intentó en dos ocasiones en el último año y medio.  

Muy por debajo de la oferta de Abanca

La oferta por el banco asturiano lanzada por Abanca en febrero se situaba en 0,56 euros por título, y se realizó tomando como referencia el precio de Liberbank al cierre del 21 de febrero, unos 0,39 euros. Este martes Liberbank ya cotizaba por debajo de ese umbral. El precio de la oferta de Abanca representaba una prima de 0,17 euros por cada acción de Liberbank, casi un 44% por encima de la cotización de ese momento.

Entre la oferta de Abanca y el cierre de ayer en Bolsa de Liberbank hay una diferencia de nada menos que 553 millones de euros. En otras palabas, la entidad de Juan Carlos Escotet valoraba el 100% de Liberbank en 1.719 millones. Este martes la capitalización del banco con base en Asturias se situaba en 1.166 millones. A buen seguro estas diferencias no pasan desapercibidas para los grandes accionistas de la entidad que preside con mano de hierro y guante de seda Manuel Menéndez.

La posición de los grandes accionistas

Y ese será el primer problema del presidente del banco asturiano a partir de ahora, que aglutina poco capital a su alrededor más allá del 24,3% que suman las tres fundaciones de las extintas cajas de ahorros de Asturias, Extremadura, Santander y Cantabria. Todas las miradas se dirigen ahora al fondo Oceanwood, que atesora casi el 17% de Liberbank, y ha mostrado un limitado compromiso de permanencia más allá del que le otorga el valor de su participación, actual o futuro.

La fórmula jurídica planteada para la operación frustrada este martes era la de una fusión por absorción de Liberbank por parte de Unicaja, con un canje que se establecía inicialmente en un 60% de Unicaja y el 40% de Liberbank. Ese fue el origen del problema, la ecuación de canje, que derivó en irresoluble. En síntesis, una lucha de poder en toda regla. Juan Carlos Escotet, de acuerdo con fuentes financieras, esperará su momento. Y vendrá condicionado por la evolución bursátil de Liberbank. Oficialmente, Abanca guarda silencio. Y eso lo dice todo. 

X.R.M.

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