Juan Carlos Escotet tiene en vilo a los siete primeros espadas de Novagalicia

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La salida de González Mera abre la puerta a más cambios en el comité de dirección, integrado por varios ejecutivos procedentes de las extintas cajas

Juan Carlos Escotet, Francisco Botas y Javier Etcheverría | EFE

12 de febrero de 2014 (22:33 CET)

El baile no ha hecho más que empezar. La súbita marcha de Domingo González Mera de la cúpula de Novagalicia cuando todavía no se ha hecho efectivo el traspaso a Banesco no ha supuesto un problema para Juan Carlos Escotet y Francisco Botas, que en cuestión de horas procedieron a la sustitución del responsable de riegos de la entidad, un puesto clave. González Mera, procedente de la extinta Caixa Pontevedra y que se fogueó en dos fusiones (la que conformaría Caixanova con las otras dos cajas del sur y, después, la que dio lugar a Novacaixagalicia), formaba parte del comité de dirección de Novagalicia Banco. Le acompañaban hasta siete ejecutivos en dicho órgano, tras la baja de José Luis Abelleira con la venta de EVO Banco, del que era director general.

Ahora, en medio de la transición de NCG hasta que los nuevos propietarios se hagan con las riendas efectivas, se abre un melón que a buen seguro ha puesto nervioso a más de uno. Y es que, por detrás del consejo de administración y la comisión delegada, el comité de dirección es el máximo órgano ejecutivo para el día a día de Novagalicia. En dicho órgano figura Juan Francisco Díaz Arnau, director general comercial. Ocupa uno de los puestos de más responsabilidad y ha sido uno de los encargados de dar la cara ante los clientes por el fraude masivo de las preferentes. Licenciado en Ciencias Empresariales por la Universidad de Santiago, Díaz Arnau llevó la dirección comercial en Caixanova y Novacaixagalicia, y ahora es el encargado de las riendas del negocio en el mercado tradicional de Novagalicia.

Más nombres

Otro de los hombres clave que integran la cúpula ejecutiva de la entidad es Francisco José Zamorano Gómez. Actualmente se encarga de la dirección de la Unidad de Gestión Activos Singurales (UGAS), el banco malo de NCG que aglutina los activos inmobiliarios problemáticos. Zamorano procede de Caixa Galicia, y es inspector en excedencia del Banco de España. Fue fichado por José Luis Méndez y, a pesar del cargo, fijó su residencia en Madrid cuando le tocó lidiar con la política de riesgos de Caixa Galicia, de la que fue responsable. Se le considera uno de los hombres clave de la estructura, y fue uno de los encargados de limar las asperezas con el Banco de España en el proceso de fusión, habida cuenta los contactos que mantiene en el instituto emisor.

José Manuel Valiño
, director de Sistemas, es otro de los principales ejecutivos de Novagalicia y de su comité de dirección. En la fusión de las cajas, fue el hombre fuerte dentro del proceso de integración informática, que importó de Caixa Galicia. Era hasta ese momento director general adjunto de sistemas de Caixa Galicia y pasó a ser jefe del área de sistemas y procesos de la entidad fusionada. Es un hombre reconocido en su entorno. Alguien que no lo tendrá tan fácil es Fernando Vázquez de Lapuerta, otro de los primeros espadas, que es el responsable de banca mayorista y también ha asumido el control de la corporación industrial, por encima de Javier Carral Martínez. Sobre Vázquez de Lapuerta pesa el estigma de ser familiar de César González Bueno, el ex consejero delegado de NCG, quien lo fichó.

Los recién llegados

Idoia Maguregui Villalain (Medios de Pago), Alberto de Francisco (Financiero) y María Camino Agra (Recursos Humanos) completan la primera línea ejecutiva de Novagalicia configurada en su día por José María Castellano y César González Bueno. Alberto de Francisco, licenciado en Ciencias Económicas por la Universidade de Vigo y MBA ICADE-Escuela de Negocios Novacaixagalicia, sustituyó en la dirección financiera de NCG a Enrique Tellado, que abandonó la cúpula en octubre de 2012 por diferencias con Castellano. De Francisco era hasta entonces responsable de relaciones con inversores y ocupó la vacante de Tellado también en el comité de dirección, al que se incorporó la responsable de recursos humanos, María Camino, perteneciente al equipo de Tellado. Tanto De Francisco como Camino son de los más jóvenes en la cúpula de Novagalicia, y ambos son gallegos, él natural de Ferrol y ella de A Coruña.

La alta dirección de Novagalicia, integrada en 2012 por un total de nueve ejecutivos, percibió una remuneración total de 2,1 millones de euros, según el informe de gobierno corporativo de la entidad. El comité de dirección es el responsable de la aprobación y seguimiento del plan estratégico, del presupuesto global anual y del plan operativo anual de la entidad. También recae en este comité la aprobación de los objetivos generales anuales y de su distribución por líneas de negocio. El comité de dirección, apoyado por la Dirección General de Riesgos, realiza la revisión periódica del entorno de control, el seguimiento interno de los principales riesgos y el desarrollo de las políticas de gestión. Ahora, con la llegada de Escotet, todo está en revisión.
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