Frente de una de las sucursales de Veneto Banca.

Italia gasta 17.000 millones en liquidar los bancos del Véneto

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Banca Popolare di Vicenza y Veneto Banca pasarán a manos del grupo Intesa Sanpaolo, y el Estado italiano adelantará 5.000 millones como ‘anticipo de caja’

Barcelona, 25 de junio de 2017 (19:21 CET)

La liquidación de Banca Popolare di Vicenza y Veneto Banca tendrá un precio: se movilizarán 17.000 millones de euros para que sea una ‘liquidación ordenada’, precisó el ministro de Economía y Finanzas, Pier Carlo Padoan. Los dos bancos serán absorbidos por Intesa Sanpaolo, el principal grupo bancario de Italia, al precio simbólico de un euro, tal como el Santander hizo con el Popular.

De este monto, unos 4.785 millones serán aportados inmediatamente por Estado italiano como "anticipo de caja", destinados a las "operaciones necesarias para mantener la capitalización y el reforzamiento patrimonial" de la entidad frente a la compra de los bancos vénetos.

El Estado italiano aportará casi 5.000 millones para que los bancos mantengan su capitalización

Así las sucursales de Banca Popolare di Vicenza y Veneto Banca podrán abrir el lunes tras la aprobación del decreto por vía de urgencia, en una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros, convocado para aplicar las instrucciones enviadas desde la Junta Única de Resolución europea (JUR), que ordenó el viernes liquidar ambas entidades después de que el Banco Central Europeo (BCE) declarase que son inviables o están camino de serlo.

Los depósitos quedan a salvo

"Esta intervención de salvamento se dirige sobre todo en primer lugar hacia los cuentacorrentistas y los accionistas", destacó el primer ministro Paolo Gentiloni, quien valoró que el decreto aprobado va "a favor de la economía del territorio, que es importante para nuestro sistema país", y mencionó las pequeñas y medianas empresas que dominan el paisaje económico del territorio véneto.

El ministro Padoan aseguró que el rescate no tendrá impacto sobre el endeudamiento estatal. "Son recursos ya financiados por recursos ya legislados", que se vinculan con la normativa aprobada en diciembre pasado en relación con la capitalización preventiva para la banca "por lo que no hay impacto sobre las finanzas públicas", insistió.

Antes de la aprobación del decreto ley se conoció que el consejo de administración de Intesa Sanpaolo autorizó la compra de los activos sanos de los bancos vénetos y delegó en su presidente, Carlo Messina, el mandato para el cierre de la operación.

La operación obligará a cerrar en torno a 600 sucursales (del total de algo más de 6.000 que sumarán la red de los dos bancos vénetos más la de Intesa Sanpaolo) y a una reducción de hasta unos 4.000 empleos, del total de más de 100.000 trabajadores que pasa a tener el conjunto de los tres bancos, según precisan medios locales. Los activos dudosos quedarán en manos del Estado, que también asumirá los costes de los futuros despidos y prejubilaciones.

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