¿Ha llegado el momento de volver a construir viviendas en Galicia?

El stock de vivienda nueva cae por debajo de las 20.000 unidades por primera vez desde que hay registros por el repunte de inversiones en la costa gallega

Viviendas en construcción. . ED/archivo

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Cuando España construía por encima de sus posibilidades, Galicia la imitaba con entusiasmo, sin que hubiera plan de urbanismo que resistiera la tentación de meterse a fondo en el ladrillo al calor de la bonanza económica y la burbuja inmobiliaria. Muchos años costó drenar aquellos excesos bruscamente interrumpidos por la crisis. En 2011, el stock de vivienda nueva en Galicia se situaba en las 37.438 unidades. Según los datos del Ministerio de Fomento, la vivienda nueva a la venta en la comunidad a cierre de junio de este año cayó hasta las 19.670 unidades, la primera vez que baja de las 20.000 viviendas desde que hay registros, según informa la Federación Galega de Empresas Inmobiliarias (Fegein).

La clave en este descenso, además de los años acumulados sin promociones inmobiliarias relevantes, está en el repunte de la inversión en vivienda en la costa. Inversión es el término exacto pues, según indica la patronal, muchas de las compras tienen como objetivo derivar el inmueble al arrendamiento como vivienda vacacional.

La oportunidad para hacer una buena política de vivienda

Ante este escenario, Fegein considera que surge una gran oportunidad de hacer las cosas bien. “Es un muy buen indicador, y así lo pensamos desde la patronal inmobiliaria, ya que al frenar el stock de los excesos cometidos entre el periodo del 2.002-2.009, se nos ofrece una oportunidad de volver a promover en coherencia con las necesidades de las familias, equiparando los precios a la renta per capita de los gallegos”, señalan las inmobiliarias en su informe.

La patronal apunta a una doble dirección. Por un lado, considera que se debe recuperar la promoción de vivienda de protección oficial mediante la colaboración pública privada en régimen general, especial y concertado. Es una vieja reivindicación de Fegein derivada de las dificultades de los jóvenes para acceder a una vivienda por los bajos sueldos y las restricciones del crédito que dejó como herencia la recesión económica, y a la que ahora se suman las evidentes tensiones en el mercado del alquiler en ciudades como A Coruña, Santiago o Vigo.

Las ‘Marbellas’ de Galicia

La entidad que preside Benito Iglesias apuesta también por dar impulso a la creciente demanda de vivienda en la costa y buscar al inversor extranjero. “Para ello debemos potenciar nuestras particulares ‘Marbellas’ cara al exterior en aras de dar un salto cuantitativo y cualitativo. Si no lo hacemos así nos veríamos amenazados por el auge turístico en vivienda de nuestros vecinos de Oporto y su creciente influencia».

En la patronal apuestan por los incentivos para captar inversiones: «El fortalecimiento de las ventajas fiscales a los ciudadanos extranjeros fue la fórmula encontrada por Portugal para atraer más inversiones y, por lo tanto, más ingresos y focalizado sobre todo en el sector inmobiliario. Los programas tales como el Permiso de Residencia para la Actividad de Inversión comúnmente llamada la Golden Visa y el Régimen Fiscal para Residentes no Habituales (RNH) han dado un impulso a la inversión extranjera en el mercado inmobiliario portugués y han funcionado como un verdadero motor de ingresos fiscales para el propio Estado”, explica Fegein.

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