Julio Fernández Gayoso solicitó el tercer grado tras pasar seis meses en la prisión de A Lama

Gayoso pide perdón y arremete contra la fusión de las cajas

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El expresidente de Caixanova, Julio Fernández Gayoso, dice que la fusión con Caixa Galicia era “la peor de las opciones”, pero en Galicia “no estaba permitida”

Rubén Rodríguez

Economía Digital

Julio Fernández Gayoso solicitó el tercer grado tras pasar seis meses en la prisión de A Lama

en A Coruña, 08 de mayo de 2018 (13:44 CET)

El expresidente de Caixanova, Julio Fernández Gayoso, ha iniciado su comparecencia en el Congreso en la comisión de investigación de la crisis financiera pidiendo perdón. El directivo, cumplidos los 86 años pero mostrando una gran lucidez, ha solicitado a los partidos del arco parlamentario, que habían formulado sus preguntas previamente, “su comprensión y su perdón”, respecto a “los errores y equivocaciones que a lo largo de una larga vida profesional” cometiera.

“Asignen los aciertos que sin duda ha habido en la caja a los órganos de Gobierno y profesionales que me han acompañado y quisiera asumir los errores”, apuntó.

La peor solución

A juicio de Gayoso, que ingresó en la prisión de A Lama por el caso de las prejubilaciones millonarias hasta la obtención del tercer grado, la fusión entre Caixanova y Caixa Galicia “era la peor de todas las opciones posibles”. “Cuando dos empresas ocupan el mismo territorio durante más de cien años es imposible evitar que haya duplicidades de centros informáticos, sedes centrales o la cercanía de las oficinas. A veces a tres metros, en la misma acera, estaba la oficina de una y de la otra”, expuso el que fuera durante tantos años primer ejecutivo de la caja del sur y que se opuso a la integración de las dos entidades.

La “fusión intrarregional”, como la definió, solo podía hacerse “mandando para casa miles de empleados, cerrando cientos de oficinas, cerrando un centro informático y una sede, y con una reducción del negocio”, explicó. Hacía referencia a los créditos que Caixanova y Caixa Galicia habían concedido a una misma empresa y que no se podían mantener, aunque fuesen líneas de financiación vivas. También explicó que lo lógico era perder depósitos pues “por una cuestión de seguridad”, los clientes diversifican sus ahorros entre varias entidades.

Finalmente, censuró Gayoso, con la solución de la fusión “la obra social se daña de manera irreversible”, pues hay que reducir la dotación.

¿Presiones políticas?

La cuestión de fondo es, por tanto, por qué se eligió esa opción. El directivo explicó que había otras alternativas. Básicamente, tomar el camino que habían seguido otras cajas en el periodo, fusionándose con entidades de otras comunidades. Esa era la apuesta de Gayoso y también del Banco de España, según apuntó el banquero.

¿Por qué no se hizo en Galicia? No estaba permitido. Y si no estaba permitido, la única opción que quedaba era la de la fusión intrarregional”, concluyó. Apuntó también que, a pesar de su oposición, los órganos de Gobierno de las entidades estaban de acuerdo con la integración de Caixanova y Caixa Galicia. 

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