Galicia exige explicaciones al Banco de España sobre el futuro de NCG

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La noticia, luego desmentida, sobre una subasta inminente, desata el nerviosismo en la plantilla y la clase política

Castellano y César González-Bueno, en un segundo plano

30 de noviembre de 2012 (21:42 CET)

Las contradicciones del Banco de España el pasado jueves sobre el futuro de Novagalicia Banco crearon una gran tensión en los sectores políticos y financieros de Galicia, que ahora, reclaman explicaciones.

El miércoles el comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, anunció que NCG tendría un período de cinco años, hasta 2017 para integrarse en otra entidad o, pasado ese tiempo ser liquidada. Además, en su comparecencia no desestimó que se pudiesen encontrar, o bien compradores, o bien inversores privados, lo defendido siempre por el presidente del banco gallego, José María Castellano.

Desmentido en horas

Pero una filtración hecha a los periodistas el jueves por la mañana por un alto funcionario del Banco de España tiró por tierra todas las esperanzas sobre la viabilidad de la entidad. Este cargo del regulador bancario aseguró que Novagalicia sería subastada en los primeros meses de 2013, una vez el Frob llevase a cabo el proceso de CatalunyaCaixa, que irá a parar a manos de Botín el próximo enero con toda probabilidad.

La noticia creó un gran revuelo, tanto en la clase política como, sobre todo, entre los empleados de la entidad. Sobre las once de la noche del jueves llegó una “rectificación” del Banco de España a través de la Agencia Efe. “No hay plazo” para la venta de Novagalicia más allá de los cinco años previstos por Bruselas. “La venta de la entidad se realizarán cuando las circunstancias sean las adecuadas”.

Pero todo este episodio ha creado un auténtico revuelo en Galicia. De forma oficial, Novagalicia no se ha pronunciado, ya que desde un principio de la polémica se refirió únicamente a las declaraciones oficiales realizadas por Almunia. La clase política y los sindicatos del banco sí han saltado. Exigen que se explique lo ocurrido, el origen y motivaciones de esta filtración.

“Movimientos dirigidos”

El representante de CCOO en Novagalicia, Luis Mariño, sostiene que “todos estos movimientos están dirigidos”, mientras que Clodomiro Montero, de la CIG, ha ido más allá, y ha indicado que “seguramente ya haya un comprador que se dé a conocer cuando haya acabado todo el proceso de reestructuración”, por el que deben salir 2.500 de los empleados de la entidad.

Desde UGT, José Ramón De Pliego-Valdés, cuenta que, debido a las informaciones del Banco de España, la jornada del jueves convirtió a la entidad en “una casa de locos”. “La plantilla estaba muy alarmada, y se intercambiaron cientos de mensajes y correos sobre el tema. Un sinvivir”, indicó.

Si bien la entidad niega a los sindicatos la información filtrada (y luego desmentida) por el Banco de España, la comunicación ha hecho mucho daño. “Los rumores son lo peor. Desde luego, los plazos de los que se hablaba para la subasta inminente podrían encajar, porque a los sindicatos se nos ha dicho que lo que se quiere es una reestructuración rápida, en seis meses”, indica la CIG.

Tormenta política

También la clase política seguía alterada, horas después de que el Banco de España desmintiese la filtración de forma escueta. El PP gallego fue el único partido que siguió apostando por la viabilidad en solitario del banco gallego. “Si comparamos la situación de NCG con la de entidades en situación semejante que van a ser subastadas, le dan una oportunidad a Galicia de contar con una entidad financiera propia”, insistió el portavoz parlamentario Pedro Puy.

La diputada en el Congreso por el BNG Olaia Sánchez Davila indicó que había solicitado la comparecencia del ministro De Guindos para que aclarase el futuro de la entidad gallega, mientras que el socialista Abel Losada reclamó a Feijóo que pida una explicación al Banco de España. “Lo criticaba mucho cuando estaba gobernado por Mafo, ahora con los suyos no puede dar la callada por respuesta”, dijo.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría fue interpelada por esta cuestión. Echó balones fuera. “Es responsabilidad del Banco de España y del Frob aclarar la situación de NCG”.
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