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La institución que preside José María Arias, a su vez vicepresidente del Popular, ve reducido a cero su paquete de acciones, inferior al 2%

A Coruña, 07 de junio de 2017 (10:15 CET)

La Fundación Barrié, uno de los accionistas estables del Banco Popular tras la adquisición del Pastor, será uno de los grandes damnificados por la operación que lidera Ana Patricia Botín. La compra del Popular por el Santander, por un euro, carga sobre los accionistas y acreedores el peso de las pérdidas. De esta manera, los accionistas del Popular pierden la totalidad de su inversión, tras el traspaso de todo el capital del Popular al Santander.

La Fundación Barrié, presidida por José María Arias, uno de los vicepresidentes del Popular, ve reducido a cero su paquete accionarial en el banco presidido por Emilio Saracho. Actualmente, los títulos que controla la institución no llegan al 2% del capital del banco, cuando hace cinco años, al hacerse efectiva la compra del Pastor, el peso de la Barrié alcanzaba el 7,8% del capital del Popular.

El descalabro

Las consecutivas ampliaciones de capital que realizó el banco en la etapa de Ángel Ron, a las que la fundación no acudió, y el descalabro bursátil de las acciones en las últimas semanas, hacen que el valor de la participación de la entidad gallega en el banco se haya evaporado.

A cambio del Pastor, la fundación entró en el Banco Popular con una participación valorada en 450 millones que la semana pasada, el viernes, no llega a los 30 millones de euros. La crisis del Popular, agravada por su descalabro en Bolsa, había evaporado unos 420 millones de la Fundación Barrié.

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