Espirito Santo Financial Group se declara en bancarrota

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El holding principal solicita el régimen de gestión controlada

Un grupo de personas retira dinero de una sucursal del Banco Espirito Santo en Lisboa (Portugal)  I EFE

09 de octubre de 2014 (11:10 CET)

Portugal vive su particular Lehman Brothers. El Banco Espirito Santo Financial Group (ESFG), de más de un siglo de antigüedad, se ha declarado este jueves en bancarrota, informa Reuters.

El holding que agrupa a todas las participaciones ha solicitado esta madrugada el régimen de gestión controlada después de que Luxemburgo rechazara su solicitud de concurso de acreedores.

La financiera, también

Por su parte, la fillial de la entidad Espírito Santo Financière (ESFIL) también ha presentado su petición para acogerse al proceso de quiebra.

ESFG espera que ahora las autoridades judiciales de Luxemburgo acepten la declaración de insolvencia presentada y designen este viernes a los administradores encargados de proceder a la venta ordenada de activos de ESFG.

Sondeo entre entidades españolas

Novo Banco, el banco bueno del nacionalizado Banco Espírito Santo (BES), intentó recientemente encontrar un socio --comprador--- español inducido por el Banco Central de Portugal.

El día 4 de octubre el gobernador de la autoridad lusa, Carlos Costa, mantuvo encuentros en Madrid con responsables de entidades españolas a las que sondeó para ver el grado de interés de invertir en el mercado vecino.

Presencia en Portugal

La presencia de las entidades españolas en Portugal no habría sido una novedad. Caixabank controla el 44,1% de BPI; Banc Sabadell el 5,53% de Millennium BCP; Banco Santander tiene el 99% del Santander Totta; y el Popular tiene presencia en el país con Popular Portugal.

Francisco González también está presente en Portugal, el mismo mercado donde hace unos meses vio truncados sus planes de vender la red de oficina tras el estallido de la crisis del Espírito Santo.

El banco bueno luso había nacido tras la recapitalización mediante una inyección de 4.900 millones de euros, cuya mayor parte procede del remanente de los fondos del rescate al país procedentes de la Troika.
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