Escotet podrá financiar parte de la compra de Abanca con su salida a bolsa

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Banesco baraja una oferta pública de venta antes de 2018, año tope para abonar la totalidad de los tres pagos pendientes por la antigua Novagalicia, que suman 600 millones

Antonio Carrascosa, director general del FROB, junto a Juan Carlos Escotet, Javier Etcheverria y Francisco Botas | EFE

23 de septiembre de 2014 (00:25 CET)

El 2018 se presenta como algo más que un año mágico para Abanca. Juan Carlos Escotet, su propietario, nunca ha ocultado que la bolsa es el destino ideal para la entidad gallega, en la que el grupo venezolano controla algo más de un 88% de su capital. De tener éxito, una Oferta Pública de Venta (OPV) que no conlleve perder el control de la entidad, como es seguro, servirá al grupo venezolano para financiar, entre otros proyectos, parte de la compra de la antigua Novagalicia. Su subasta marcó varios plazos de pago que culminan el 30 de junio de 2018. Banesco debe al Fondo de Reestructuración Ordenada de la Banca (FROB) unos 600 millones, que está previsto abonar en tres plazos.

Desde que firmó la compra de la antigua NCG, Escotet ya advirtió que a medio plazo el parqué sería el nuevo hábitat de la entidad. Ahora, el calendario de una eventual salida a bolsa de Abanca tiene marcado en rojo octubre de 2018 como fecha tope de referencia para una oferta pública de venta. Así figura en la emisión de bonos convertibles que acaba de anunciar la entidad. El tipo de interés desde la fecha de emisión hasta el uno de octubre de 2018 será del 10% nominal anual. En el último año, y siempre que antes no se haya producida una OPV, el interés será del 11%, según el folleto de emisión.

Una OPV para cerrar la compra

Ese año, 2018, Banesco afrontará el último pago por la antigua Novagalicia, que sumará en total los 600 millones pendientes. La salida a bolsa de Abanca se interpreta en varias fuentes financieras como uno de los mecanismos para financiar la operación, con los pagos pendientes incluidos, ya que el 88% del capital que tiene actualmente el grupo de Escotet le da margen más que suficiente para retener el control, obtener liquidez extra y mantener a la vez un holgado capital flotante en el parqué una vez realizada la oferta.

"Los bonos podrán amortizarse anticipadamente y serán obligatoriamente canjeables en acciones ordinarias del banco fusionado (Abanca y Etcheverría) en supuestos como la fecha en que se produzca la admisión a cotización del banco fusionado de conformidad con una OPV", según señala la entidad en una nota, dejando claras sus intenciones y con lo que cobra todavía más fuerza la salida a cotizar en el medio plazo.

El calendario de pagos

Escotet se adjudicó Novagalicia por 1.003 millones de euros. El primer pago, de 403 millones, correspondía a los 313 millones que Banesco abonó por el negocio de Novagalicia y otros 90 millones por una cartera de préstamos fallidos. Después de este desembolso, realizado antes del desembarco efectivo en la entidad gallega, el grupo venezolano dispone hasta el 30 de junio de 2016 para pagar otro 100 millones de euros.

Un año más tarde, el 30 de junio de 2017, el grupo de Escotet deberá entregar otros 200 millones. El último pago, de 300 millones de euros más, no será hasta el 30 de junio de 2018, cuando ya está previsto que Abanca cotice en el parqué. De esta forma, al final Banesco acabará pagando los 1.003 millones en los que se adjudicó Novagalicia en subasta pública, con una OPV de por medio.

Alto precio

La emisión, que se realizará el próximo uno de octubre, tiene un alto precio. Se ha fijado un tipo de interés para los bonos del 10% nominal anual hasta el uno de octubre de 2018, mientras que para el último año se ofrece el 11% si antes no se ha producido una OPV. Es una cifra elevada para una operación de carácter institucional, no apta para minoristas, que será cubierta principalmente por accionistas de la propia Banesco que, pese a ello, han exigido un interés de relumbrón antes de hacerse con los bonos.

En caso de que se produzcan determinados supuestos de incumplimiento después de la fusión entre Abanca y BE, el comisario, previo acuerdo de la asamblea general de bonistas, podrá declarar que los bonos sean canjeados al precio de canje pertinente en caso de supuesto de incumplimiento. La emisión estará garantizada con una prenda de primer rango sobre 269,6 millones de acciones de Abanca. Una vez se lleve a cabo la fusión entre Abanca y BE, dicha prenda se cancelará y se otorgará una nueva prenda de primer rango sobre acciones del banco fusionado.
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