Escotet impulsa una Novagalicia más internacional y nada empresarial

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El nuevo organigrama, enfocado a la banca comercial, combina la continuidad de los más jóvenes del equipo anterior con ejecutivos de máxima confianza

Escotet, flanqueado por Javier Etcheverría y Francisco Botas | EFE

03 de abril de 2014 (22:59 CET)

Cronómetro en mano, como si se tratara de una carrera de fondo que han hecho una y otra vez, el tándem formado por Juan Carlos Escotet y Francisco Botas ha ejecutado un plan que comenzó con la silenciosa limpieza de ejecutivos de la anterior etapa en Novagalicia, prescindiendo básicamente de aquellos que fueron aupados por los responsables de las extintas cajas, y abriendo un nuevo ciclo que, con los nombramientos ya conocidos, permite perfilar lo que será la nueva NCG.

Y dos son los ejes básicos que dibuja el venezolano con la nueva estructura, primando la banca minorista, el negocio tradicional, pero impulsando a la vez la vocación internacional de la entidad, que hasta ahora iba poco más allá de oficinas de representación y de presencia en áreas con un gran foco de la emigración gallega, sobre todo a Europa. Ahora, de las nueve direcciones generales, que se completan con otras dos de control, se crea un área específica de negocio internacional con la misma categoría. De ello se encargará Raúl Maestres, hasta ahora uno de los vicepresidentes de Banesco.

El negocio puro y duro

Otro rasgo clave del nuevo organigrama es la nula presencia de lo que hasta ahora se entendía por división industrial de Novagalicia, en lo que era su corporación. En ese sentido, Escotet sigue la pauta marcada desde que desembarcó en Galicia, nada de corporaciones empresariales ni participaciones en bodegas, como gráficamente señaló. Sin ir más lejos, y sin hacerlo público, NCG procedió el pasado viernes a cesar todo el consejo de NCG Corporación Industrial, y a nombrar a dos simples administradores mancomunados. Un clarificador ejemplo de lo que busca el nuevo equipo. Nada de responsables de participaciones industriales en el nuevo organigrama.

Problemas los que tendrá que abordar el nuevo hombre fuerte de lo que hasta ahora se conocía como la Unidad de Gestión de Activos Singulares (UGAS), que por herencia del pasado sigue teniendo un peso importante en esta nueva etapa. Juan María Hernández, consejero del Etcheverría y uno de los paladines del FROB en las cajas intervenidas, se encargará de todo lo relacionado con la digestión del ladrillo.

A ejecutivos de máxima confianza de Botas, como puede ser el caso de Juan Luis Vargas Zúñiga, uno de los responsables de mercados de capitales y de deuda del Etcheverría y colaborador de Economía Digital, se une la repesca de contrastados ejecutivos que proceden de la antigua Caixa Galicia, caso de José Manuel Valiño, cuya profesionalidad prácticamente nadie ha puesto en duda desde que se incorporase a Caixa Galicia.

Jóvenes y veteranos a la vez

Entre los nuevos directores generales, que prácticamente mantienen sus puestos de la anterior etapa, se encuentran también Alberto de Francisco (Finanzas) y María Camino Agra (Capital Humano). Precisamente, estos dos ejecutivos gallegos, que tienen la misma edad, 42 años, completaron en su día la primera línea ejecutiva de Novagalicia configurada en su día por José María Castellano y César González Bueno. A ellos se une José Eduardo Alvarez-Naveiro, responsables antes y ahora del área jurídica.

Escotet y Botas todavía guardan algunas sorpresas, ya que dos puestos están todavía vacantes en el nuevo organigrama. Son el director general de Negocio para España, un puesto clave, y Control Corporativo y Riesgos, todavía más si cabe. Este último tendrá directa dependencia de Francisco Botas. Es de suponer que habrá fichajes fuera de la casa.
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