Nicolás Maduro y Juan Carlos Escotet

Escotet, a Maduro: “Banesco no se vende, espero que tampoco me lo quiten”

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Juan Carlos Escotet, presidente de Abanca, asegura que la intervención de Banesco ha provocado la fuga del 21% de los depósitos

en A Coruña, 11 de agosto de 2018 (04:55 CET)

Pasaron tres días antes de que Juan Carlos Escotet, presidente de Abanca y dueño de la mayor entidad financiera privada de Venezuela, respondiera a la decisión de la autoridad bancaria venezolana, Sudeban, de prorrogar la intervención de Banesco. Nicolás Maduro y el fiscal general venezolano, Tarek William, acusaron hace tres meses al banco de favorecer la especulación con divisas y encubrir ataques al bolívar tras una investigación, llamada manos de papel, que acabó con Banesco intervenido y once directivos, ahora ya liberados, en prisión. Desde entonces, el Ministerio de Finanzas tomó el control del banco por un periodo de 90 días, pero una vez cumplidos, prorrogó la intervención por 90 días más.

Escotet mostró su indignación por lo que considera una medida “desproporcionada, ilegal y que no tiene razón de ser”. El dueño de Banesco cedió temporalmente la presidencia de Abanca para desplazarse a Venezuela cuando estalló la crisis. Este viernes organizó una rueda de prensa en Caracas en la que señaló a Maduro: “Debo pensar que se trata de algo político, técnicamente no tiene justificación”, zanjó.

Banesco perdió el 21% de los depósitos

Banesco está acusado de negligencia a la hora de prevenir el tráfico de capitales. Las autoridades venezolanas bloquearon un millar de cuentas del banco que, supuestamente, estaban ligadas a la especulación con divisas en un mercado paralelo conectado con Colombia y Panamá. “Si esas acusaciones del Ejecutivo fueran ciertas, lo que se debe aplicar es una sanción administrativa”, resolvió Escotet.

Pero el daño a Banesco, según relata el banquero, va más allá de la intervención y el bloqueo de cuentas. “Con el procedimiento perdimos un 21 % de los depósitos y se rompió la tendencia de crecimiento que traía el banco. Los daños que no son visibles son mayores. Este banco nunca tuvo una fuga de talentos como la ocurrida en esta intervención. Nadie quiere venir a trabajar a un banco intervenido”, lamentó.

Escotet: "Tengo mucho miedo"

El presidente de Abanca ha mantenido tres ideas clave desde que estalló la operación manos de papel: que Banesco apuesta por Venezuela y su desarrollo económico, por lo que nunca actuaría contra los intereses del país; que la actividad en territorio venezolano es apenas un 1% del patrimonio de Banesco Internacional, por lo que su presencia en Caracas no es por interés ni por “arrogancia”, sino porque su “prioridad” es Venezuela; y que Abanca está totalmente al margen de las cuitas que padece su otro banco.

"Tengo mucho miedo, pero no podemos permitir que el miedo nos paralice”, admitió el banquero, antes de reconocer que no se pudo establecer un diálogo ni con el Gobierno de Maduro ni con las autoridades bancarias.

La venta de Banesco

Antes de la intervención de Banesco, Diosdado Cabello, en su programa de televisión, amenazó con nacionalizar el banco. Sucedió cinco meses antes de la irrupción de Sudeban y la detención de los directivos.

“Este banco es el fruto de 35 años de trabajo y no queremos venderlo. Aun teniendo la mejor oferta del mundo no lo voy a vender. Espero que tampoco me lo quiten”, dijo Escotet. En todo caso, matizó que no tiene ofertas por la entidad ni quiere escuchar ninguna.

Sí que criticó el silencio de la Asociación Bancaria de Venezuela respecto al caso Banesco, pese a los “maltratos” sufridos por la entidad: ““Es una vergüenza que la Asociación Bancaria no haya fijado una posición pública, a diferencia de pronunciamientos de distintos sectores, hasta de universidades”, dijo.

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