Los antiguos accionistas de Banco Gallego naufragan en el Supremo en su litigio contra el FROB

El Supremo tumba la ofensiva de Añón, Urgoiti y los Campo por Banco Gallego

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El Supremo desestima el recurso presentado por los accionistas que perdieron su inversión en la operación acordeón aplicada por el FROB en Banco Gallego

Economía Digital Galicia

Los antiguos accionistas de Banco Gallego naufragan en el Supremo en su litigio contra el FROB

en A Coruña, 05 de febrero de 2018 (16:45 CET)

Se acabó la batalla judicial por Banco Gallego. Gana el FROB. El Supremo acaba de tumbar el recurso presentado por los accionistas que se vieron atrapados en la operación acordeón aplicada por el fondo público, imponiendo su mayoría accionarial en el banco en la junta de accionistas del 29 de enero de 2013. El naufragio del Gallego es muy similar al de otras entidades. El rescate implicó una reducción a cero del capital, llevándose por delante el dinero de los accionistas. Tras la nacionalización llegó la venta, en este caso, al Banco Sabadell.

El proceso de saneamiento, igual que ocurrió con Novagalicia, acabó en los tribunales con ilustres empresarios litigando contra el FROB con el objetivo de recuperar su inversión. Los herederos de Epifanio Campo, a través de Rodonita e Inverpuente; Hierros Añón; el expresidente de Pescanova, Juan Manuel Urgoiti; o Grupo Paramus llegaron hasta el Supremo en la ofensiva para recuperar su dinero.

En sentencia del 29 de enero, la Sala de lo Contencioso desestima su recurso de casación, en el que reclamaban una indemnización del FROB por la responsabilidad patrimonial derivada del anormal funcionamiento de dicho organismo en las actuaciones que finalizaron con la disolución del banco. El Supremo rechaza los argumentos de los antiguos accionistas y desestima el recurso.

Entre los más afectados se encuentran los herederos de Epifanio Campo, que según la sentencia previa de la Audiencia Nacional contaban con una participación en el banco valorada en más de 28 millones.  Hierros Añón tenía acciones por valor de 880.000 euros, según el auto. Urgoiti tenía dos frentes abiertos. A través de Activest tenía 6,8 millones del capital del banco. Pero también preside la Fundación José Antonio de Castro, que controlaba acciones por valor de 6,6 millones.

 

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