El Supremo acepta la lista Falciani como prueba incriminatoria

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Por primera vez el alto tribunal da validez como prueba a la filtración del exempleado del HSBC

Economía Digital

El informático Hervé Falciani colabora con la justicia de varios países desde 2009 para perseguir a grandes evasores fiscales
El informático Hervé Falciani colabora con la justicia de varios países desde 2009 para perseguir a grandes evasores fiscales

Barcelona, 24 de febrero de 2017 (19:00 CET)

El Tribunal Supremo (TS) ha aceptado por primera vez la "lista Falciani" como prueba incriminatoria de delitos fiscales. Así, el alto tribunal confirma la pena de seis años de cárcel para un ciudadano que había ocultado más de cinco millones de euros en cuentas bancarias suizas y, por tanto, incurrió en un delito contra la Hacienda Pública

La lista Falciani es un documento que contiene una relación de nombres de supuestos implicados en evasión fiscal que tenían cuentas en la filial suiza del banco británico HSBC. El nombre y las cuentas del condenado figuraban junto a otros 500 contribuyentes españoles. Esos documentos, que llegaron a España remitidos por las autoridades francesas dieron origen a una inspección de la Agencia Tributaria. El nombre de la lista recibe el nombre del exempleado que la filtró, Hervé Falciani.

Precisamente el Supremo basa la validez de la prueba en que fue él quien destapó la lista y no alguien que perteneciese a los cuerpos de seguridad del Estado. Según indica la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ), para que la prueba sea incriminatoria, el modo de obtener documentos no puede realizarse "violentado los derechos o libertades fundamentales".

La legislación establece este mecanismo para frenar "los excesos en la investigación del delito". Unas razones fundamentas en que "el poder del Estado para la persecución y enjuiciamiento de hechos ilícitos no puede valerse de atajos", figura en la sentencia.

Sentencia pionera

Es la primera sentencia del Supremo en la que se da valor probatorio a documentos bancarios extraídos de manera ilegítima. Los ficheros que consiguió Falciani no buscaban "el castigo de los evasores fiscales", es decir, "no se trataba de pruebas obtenidas con el objetivo de hacerlas valer en un proceso", explica la sentencia. A pesar de todo, el Supremo no busca formular una regla con validez general, sino una llamada a la necesidad de estudiar las circunstancias de cada caso, concluyen desde el organismo judicial.
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