El Gran Hotel La Toja, gestionado por Hotusa. ED

El Santander tiene en venta el negocio hotelero más lucrativo del Pastor

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Los hoteles gallegos, ahora en manos de Blackstone, han aportado 22 millones en beneficios al Pastor en los años previos a la venta del Popular

en A Coruña, 19 de diciembre de 2017 (06:00 CET)

Cuando al Popular le llegó su turno para atragantarse con el ladrillo a golpe de créditos fallidos y adjudicados, una parte de su negocio inmobiliario y concesional en Galicia aliviaba los problemas de liquidez de la entidad que dirigía Ángel Ron. Los activos hoteleros del Pastor aportaron más de 22 millones limpios de polvo y paja al banco en el trienio que precedió a su resolución y posterior venta al Santander. Ana Botín cedería el control de estos activos en la cartera de 30.000 millones que traspasó en un 51% al fondo Blackstone con el objetivo de darle salida en el mercado y asegurar los niveles de solvencia.

En ese paquete están algunas joyas hoteleras gallegas, como el Gran Hotel La Toja y el Hotel Isla de la Toja, que conforman el triunvirato de la turística isla de A Toxa junto al casino gestionado por Cirsa y Egasa. La sociedad propietaria, Grupo La Toja Hoteles, firmó beneficios de 9,2 millones en 2015 y de 13,2 millones en 2014, un total de 22,4 millones entre los dos cursos. La mitad, 11,2 millones, se repartieron en forma de dividendo para el banco y para el otro socio, el ex director general de Inditex, Juan Carlos Rodríguez Cebrián, propietario del 10% del capital.

De la venta del Finisterre a Blackstone

Tan elevada prosperidad en un negocio abocado a ganancias más ajustadas se debía a la venta de otro hotel, el Finisterre, ubicado en plena fachada marítima de A Coruña, a la sociedad madrileña Inmobiliaria Río Mero por 12,3 millones, generando una plusvalía de más de 1,5 millones.

El resto de beneficios procedía de los dividendos de La Toja SA, la empresa que gestiona los hoteles y balneario de A Toxa, aún participados por el Popular pese a formar parte del portafolio de Blackstone, que pagó 5.000 millones por el 51% del negocio inmobiliario que tan rápido quiso vender Ana Botín. La empresa repartió 9,47 millones en dividendos con cargo a las reservas de libre disposición en el ejercicio 2015.

Socios de lujo

Mientras tanto, el negocio hotelero sigue funcionando. Y con socios de lujo. La Toja SA, que mantenía a cierre de su último ejercicio un patrimonio de 35,7 millones, firmó un contrato de arrendamiento con Arcatis y Eneas Hoteles, dos empresas del grupo Hotusa de Amancio López. La cadena del empresario de Chantada sustituía en la explotación del Gran Hotel La Toja y del Hotel Isla de La Toja (de 5 y 4 estrellas) a Hotelera del Noroeste, de José Antonio Castro Sousa, el dueño de Hesperia.

La compañía de Amancio López firmó un contrato por diez años, con el compromiso de invertir 4 millones en los inmuebles y abonar un alquiler que ronda los 1,5 millones anuales. Es decir, La Toja maneja una previsión de 15 millones en ingresos para una sociedad sin gasto de personal.

El mercado más rentable

La alianza entre el Pastor y Marlolan, brazo inversor de Rodríguez Cebrián y su mujer, Dolores Ortega, sobrina del fundador de Inditex, también sostiene el mercado de la Praza de Lugo de A Coruña, uno de los más rentables de la ciudad.

El negocio del alquiler de los puestos del mercado y del céntrico aparcamiento en régimen de concesión, ahora heredado por el Santander, ha aportado tanto en 2015 como en 2016 casi 1,5 millones de beneficio a los socios, que participan al 50% en la empresa concesionaria, Saite. 

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